ALBERTO GONZÁLEZ-MORATIEL - DIRECTOR OPERACIONES NORTEAMÉRICA DE SAMOA INDUSTRIAL

“La innovación es el motor de Samoa, sin ella no hubiésemos llegado a donde estamos ahora”

Alberto González Moratiel, director de Operaciones para las filiales de Norteamérica de Samoa Industrial // Marta Martín Heres

"Tenemos un gran compromiso con Asturias. Siempre hemos tenido las ideas muy claras, queremos traer a la región todo lo que podamos".

Charlamos con Alberto González-Moratiel, director de Operaciones para las filiales de Norteamérica, además de accionista de SAMOA Industrial, una compañía fabricante líder europeo de equipamiento para manipulación y gestión de fluidos, y uno de las más importantes del sector a nivel mundial.

Casi 65 años, ¿cuál cree que ha sido el mayor hito de la compañía?

Si tuviese que elegir uno, me quedaría con la presencia en Estados Unidos; es un mundo aparte, no tiene nada que ver con Europa, los americanos son muy pro-América por lo que penetrar en el mercado como fabricante europeo es complejo. Tras muchos viajes y varios años manteniendo relaciones desde España decidimos establecernos en Carolina del Norte en 1993 con fuertes inversiones en infraestructura y capital humano, algo que aportaba solidez, fiabilidad y compromiso con nuestro proyecto en Estados Unidos. Todo esto nos ha llevaba ser a día de hoy uno de los líderes en nuestro sector con una marca y reputación reconocida.

Quédese con solo una palabra para definir el crecimiento de Samoa: innovación, cultura o calidad.

Nuestro eslogan es "Leading Through Innovation", por lo tanto, me quedaría con la innovación. Nos diferenciamos de la única manera que podemos diferenciarnos con los que tienen buen producto e historia, y esto es innovando. En un sector tan de nicho como el nuestro, buscamos mediante la eficiencia, nuevas tecnologías y la adaptabilidad, buscar el hueco en el mercado.

Alberto González Moratiel durante la visita a las instalaciones de Samoa Industrial // Marta Martín Heres

¿A qué nuevos retos en los que se esta enfrentando Samoa?

Tradicionalmente nos hemos enfocado siempre hacia el sector de la automoción, en concreto, al mantenimiento de vehículos como el equipamiento para mover aceite y lubricantes en los talleres tanto de coches como de manteamiento de flotas de vehículos. Cerca del 2004, empezamos a trabajar en diversificarnos hacia nuevas industrias, ya no tanto dentro del mismo sector a distintos tipos de vehículos, sino en dar un giro y enfocarnos hacia otras industrias como pueden ser la industria química, pinturas, tintas, etc.

A la vista del impulso de la movilidad eléctrica y por no tener "todos los huevos en la misma cesta", estamos realizando una fuerte inversión en equipo para el desarrollo de nuevos productos, maquinaria para fabricación, nuevas instalaciones y todo lo relacionado con la I+D+i. Queremos crecer aquí, en Asturias, pero también hemos fundado y adquirido filiales alrededor del mundo.

Hemos fundado un centro de I+D durante la pandemia con la idea de continuar nuestra estrategia en cuanto a lanzamiento de productos innovadores e intentando acortar el horizonte temporal que contemplábamos. Con la pandemia nos paramos a pensar cómo podíamos desarrollar esto, decidimos crecer y acometer inversiones para diversificar las líneas hacia donde queremos llegar.

Contáis con presencia en más de 100 países, ¿cuál ha sido la clave para ese despliegue internacional?

Desde la fundación de Samoa, tanto mi abuelo como mi padre, siempre hemos tenido una estrategia global. Como ellos decían siempre, a nosotros nos gusta ser "glocales", es decir, tener una visión global desde un enfoque local. Tener esto siempre presente implica que cualquier decisión que tomes, no solo te hace pensar en Asturias y en España, sino en todo el mundo. En cuanto a desarrollo de nuevos productos, siempre se tiene en cuenta que, si ese producto puede encajar en Estados Unidos o en África, como pueden ser productos relacionados con el internet de las cosas; hay que tener siempre en cuenta el mercado de destino, ya que no es lo mismo Escandinavia o Europa, que África, donde no disponen de telecomunicaciones como aquí.

Respecto a las inversiones, nos hemos establecido en diferentes países de forma estratégica. Hace un tiempo, nuestro mayor cliente en Francia quebró y la decisión en 1993 fue que debíamos establecernos allí, ya que no podíamos perder toda esa cuota de mercado, y la manera de mantenerla fue montando una filial. En Estados Unidos, hay mucha distancia entre mercados, que además son muy exigentes, por lo que nos teníamos que establecer allí. También hemos ido comprando empresas, y todo eso es lo que garantiza nuestra presencia.

El equipo comercial y operativo de Samoa está continuamente con la maleta de viaje, les encanta y es gran parte del éxito. Tratamos siempre de establecer una relación de confianza a largo plazo con nuestros clientes. Todo esto ha sido clave para haber llegado a tener presencia en tantos países.

Instalaciones de Samoa Industrial en Gijón // Marta Martín Heres

¿Qué papel juega la innovación en el día de día? ¿Cómo lo intentáis reflejar?

La innovación es el motor de Samoa, sin innovación no hubiésemos llegado a donde estamos ahora mismo. Partimos de unas necesidades de mercado que detecta el departamento de marketing y ventas, ellos son quienes están en contacto con el mercado, son quienes identifican las necesidades y lo que ofrece la competencia. A partir de ahí, nuestro centro de I+D empieza a trabajar en el desarrollo continuo de nuevos productos que posteriormente se traspasan al departamento comercial y, si todo esta correcto, se lanza al mercado.

De aquí a cinco años, tenemos en mente lanzar un abanico de productos que da miedo. Tenemos objetivos muy ambiciosos, con muchos productos nuevos con el fin de crecer, diversificar y seguir expandiéndonos.

La innovación está movida por personas, ¿qué perfiles son los mas demandados actualmente en Samoa? ¿Algún mensaje para los más jóvenes?

Debemos de tener en cuenta que nosotros diseñamos, desarrollamos, fabricamos y distribuimos productos. Al abarcar todos estos procesos, necesitamos muchos perfiles como pueden ser ingenieros industriales, de telecomunicaciones, de programación... Es el perfil que más demandamos. Es un perfil atractivo, ya que se trata de un producto muy técnico, por lo que en casi cualquier departamento son necesarios. Tener la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón cerca es un punto a favor.

También importa la actitud, independientemente del ser ingeniero o no, tenemos muchos comerciales que son economistas, con muy buena actitud, que se han ido formando, con mucho interés, han viajado, han estudiado idiomas. Creemos que tener ambición y actitud es clave. Buscamos proyectos a largo plazo, al igual que con nuestros clientes y con nuestros empleados, queremos estén con nosotros mucho tiempo, ojalá toda la vida.

Alberto González Moratiel, director de Operaciones para las filiales de Norteamérica de Samoa Industrial // Marta Martín Heres

¿Cuáles son los objetivos principales para los próximos 5 años?

Estamos actualizando el plan estratégico que en su día teníamos, que empezó justo antes de la crisis de 2007. No hemos llegamos a cumplirlo, pero sí que hemos ido en esa dirección. Nuestra idea es mantener este plan estratégico, seguir trabajando en él, con objetivos a medio y largo plazo pero, sobre todo, crecer en cuanto a desarrollo de nuevos productos y seguir diversificando hacia nuevas industrias.

Otro objetivo es seguir adquiriendo nuevas empresas -la última fue en Italia en 2019-, e integrarlas en nuestro grupo empresarial. Por supuesto, queremos traer a Asturias todo lo que podamos. Hace unos meses recibíamos vuestro premio, el premio Conecta Industria a la "Representación de Asturias", fue por el compromiso que mantenemos con la región. Siempre hemos tenido las ideas muy claras, estamos establecidos aquí, en Asturias, en España, y en todo el mundo, así que todo lo que podemos traer aquí, siempre lo intentamos hacer. Mantenemos en otros lugares lo que no es conveniente traer aquí, pero nunca nos hemos movido por el interés. Es un compromiso sentimental y con la gente, con nuestros empleados y con la región.