INACIU IGLESIAS - CONSEJERO DELEGADO DE CARTONAJES VIR

“Necesitamos máquinas muy caras para hacer cajas de cartón muy baratas”

Inaciu Iglesias, Consejero delegado en Cartonajes VIR / Marta Martín Heres

Inaciu Iglesias (Oviedo, 1966), nos recibe en la sede de Cartonajes VIR, empresa dedicada al diseño, fabricación y entrega de soluciones en cartón. Las cajas de cartón, un producto aparentemente muy humilde y sencillo, se pueden tornan en innovación, "damos forma a las cajas desde que son una idea o una necesidad hasta que se las llevamos al cliente a su casa listas para usar". Inaciu Iglesias es Consejero Delegado de esta compañía que fabrica 50 millones de cajas de cartón al año.

Hace un año empezasteis con el proyecto de la tienda, ¿se trata de ofrecer soluciones a pequeños comercios?

Tenemos una vocación y una tradición industrial, es decir, nuestros clientes son industrias. Pero, de un tiempo a esta parte, nos damos cuenta de que es importante apostar por los emprendedores, pequeños comercios y por gente que, trabajando en sectores tradicionales, empieza a ver la necesidad de vender por comercio electrónico. Algo que une a estas personas es que necesitan soluciones rápidas y en cantidades pequeñas.

Con nuestro sistema de trabajo tradicional, resumido en un pedido mínimo de 1.000 unidades, no estábamos dando una buena solución a esta gente. Decidimos cambiar y hacer la apuesta y el esfuerzo de desarrollar nosotros un catálogo de productos propios. Ahora estamos cerca de 200 productos que fabricamos y ponemos a disposición del cliente. Hemos pasado de un pedido mínimo de 1000 a 1 unidad.

Creo que nuestros comerciantes son unos héroes porque tienen la capacidad de reinventarse cada día. Nosotros, con esta tienda, les damos servicio y a la vez somos colegas, somos un comercio más. Estamos aprendiendo mucho.

Esto supone hacer un gran esfuerzo, ¿realmente merece la pena?

Lo entendemos como parte de nuestra responsabilidad social corporativa. Supone un esfuerzo real, pero rompemos la barrera de la cantidad, algo muy importante para estos emprendedores. Esa misma filosofía de romper barreras es la que aplicamos en otros proyectos.

Creemos que fomentar el emprendimiento es muy importante para la sociedad asturiana. Todo lo que empujemos para que los jóvenes, o no tan jóvenes, emprendan, es que nos va la vida en ello. Necesitamos miles de empresarios nuevos y esto no se improvisa en un día. Todo lo que sea apoyar esa rotura de barreras contará con nuestro apoyo.

La ecología y la sostenibilidad también juegan un papel importante. Uno de los puntos fuertes del cartón es precisamente su naturaleza ecológica y sostenible. Todo lo que es contribuir con proyectos de este tipo contarán y cuentan con nuestra simpatía y apoyo.

 

Cajas de cartón en uno de los procesos de fabricación / Marta Martín Heres

 

Cada vez más empresas están apostando por el camino de la sostenibilidad, ¿cree que realmente el consumidor final lo ve como algo necesario?

Yo creo que el consumidor final lo valora y, si le das la opción, la prefiere. Pero hay que dárselo fácil.

Antiguamente, se ocultaba la reciclabilidad y, desde hace un tiempo, se presume de ella en el caso del cartón y del papel. Se presume de que es un papel o cartón reciclado. En otros productos no, nadie te vende un coche diciendo que está fabricado de chatarra reciclada, aunque ya llegará. El cartón va un poco por delante porque hace tiempo que entendió que la reciclabilidad es barata. Pero es barata para el sector y, sobre todo, es barata para la sociedad en general.

La cuestión no es si es necesario, imprescindible, o tiene que ser obligatorio o no. La cuestión es que es mucho más barato, es decir, es carísimo seguir apostando por materiales que no son biodegradables, que no son sostenibles. La decisión no es qué, si no cuándo nos vamos a acabar dando cuenta de todo esto. Fácil no es y aquí no valen soluciones simples. Todos cometemos contradicciones y la idea es que tenemos que trabajar todos en una dirección.

¿Cómo se innova en este sector aparentemente tan sencillo?

No hay sector que no innove o que sobreviva si no innova, y nosotros no somos una excepción. Este es un sector maduro, con lo cual las innovaciones no son espectaculares. La innovación es más pausada, pero no por eso menos revolucionaria. Innovamos continuamente, por ejemplo, en la calidad de los procesos y de los papeles mismos que nos permiten ofrecer soluciones cada vez más precisas. Por lo tanto, más baratas.

Contamos una maquinaria con un nivel de tecnología, yo creo que alto, que a todo el mundo le sorprende cuando la enseñamos porque creen que tener un producto humilde es contradictorio con tener máquinas sofisticadas. Yo lo resumo en un axioma: necesitamos máquinas muy caras para hacer cajas muy baratas.

También innovamos mucho, y eso ya en los últimos años se nota, en el diseño. En el estructural, con soluciones nuevas y, sobre todo, en el diseño grafico porque hacer un producto humilde, barato y sencillo, no está reñido con que sea guapo; que es lo que todo el mundo aprecia y entra por los ojos.

Y finalmente, hay una innovación, yo creo continua y nosotros apostamos mucho por ello, en los procesos. Fabricamos, diseñamos y entregamos 50 millones de unidades al año. Y eso, lo tenemos que hacer con mucha precisión. La tecnología y los sistemas informáticos y, los sistemas algorítmicos y matemáticos y de organización interna que necesitamos para hacer esto, los tenemos que 'fabricar' nosotros, no vienen dados. Acertar en ellos es fundamental porque, en un sector como este que tiene los márgenes tan ajustados, el afinar los procesos implica entrar en pérdidas o en beneficios.

 

Cajas terminadas especiales para botellas / Marta Martín Heres

 

¿Qué le aporta Asturias a Cartonajes VIR?

Todo. Nosotros nos definimos en tres palabras: empresa, familiar y asturiana. Somos asturianos, aquí nacimos hace casi 90 años y fue la industria asturiana en las distintas décadas, la que nos fue acompañando. Tenemos muy claro que esta empresa, como cualquier otra, es lo que es gracias a sus clientes. Luego también, es lo que es gracias a los propietarios, trabajadores, a los proveedores y a la sociedad que la rodea.

Sin Asturias nosotros no seriamos nada, este es nuestro origen. Lo que no quiere decir que no estemos también muy agradecidos al resto de clientes, pero tenemos muy claro de dónde venimos y eso nos permite saber también a dónde queremos llegar.

¿Le pide algo a la Administración asturiana?

Lo primero, hablando claro, que no molesten. Han de facilitar que las cosas puedan discurrir, que rompa barreras, techos de cristal, y barreras de otro tipo: burocráticas, administrativas, etc. Cuando se instala aquí una empresa, que es otra de las noticias del año, ¿qué le pide a la Administración? No le pide dinero ni facilidades, le pide rapidez y agilidad en los trámites. Los que llevamos aquí 90 años le pedimos exactamente lo mismo.

Al igual que estamos lanzando un mensaje a la Administración, ¿le gustaría enviarle algún mensaje también a los empresarios de Asturias?

Tenemos que estar muy orgullosos de lo que somos, somos empresarios. Es una profesión muy bonita porque generamos algo que es muy necesario: trabajo. Solo con eso tendríamos que ir con la cabeza muy alta.

Tendríamos que trabajar mucho más en común. Siempre que nos reunimos algunos empresarios, tenemos en boca el ejemplo de otras comunidades como el País Vasco. Pero, a la vez que admiramos lo que ellos hacen que se resume en de trabajar juntos, defender lo suyo y pelear codo con codo, al mismo tiempo, rechazamos lo que ellos hacen. No tiene sentido.

Como comentabas, Amazon se instalará a unos metros de vuestras instalaciones, ¿creéis que para vosotros puede significar también un aumento de las ventas?

Es una buena noticia. Yo parto de la base de que cualquier empresa que se instale en Asturias, venga de donde venga, tenga un origen local o extranjero, es bienvenida. Creo realmente en la libre competencia. Como también entiendo que, cuando alguien se marcha, no le podemos apedrear porque eso forma parte del juego. A nadie se le pregunta cuando abre un negocio, no le puedes culpabilizar cuando lo cierra.

En segundo lugar, tiene algo que ver con nuestro sector porque entre sus productos consumirá cartón. Pero, no es tan simple porque la política de compras de este tipo de empresas está centralizada y no es tan evidente que, solo por estar instalado al lado, ya te vaya a comprar. No es tan fácil. De todos modos, no podemos en ningún momento perder la cabeza por un solo cliente grande. Efectivamente a corto plazo es muy jugoso, pero la sostenibilidad nos viene de todos.

Para finalizar, ¿cuáles son los grandes retos de Cartonajes VIR?

Lo que me gustaría en estos próximos años es conseguir y consolidar muchas cosas. El año que viene cumpliremos 90 años. Queremos hacer inversiones importantes en las instalaciones que, dentro de 5 años, nos sitúen a un primer nivel.

También quiero conseguir que los trabajadores y profesionales entiendan que esta es una empresa donde merece la pena estar; donde se está a gusto y donde se está prestando un servicio a la sociedad y a uno mismo.

En esas dos vertientes, es decir, una empresa en la que se está a gusto y que ofrezca un producto o un servicio que la gente valore, son la clave para sobrevivir, para ser rentable y para funcionar; que es lo que tiene que hacer una empresa, ganar dinero para poder conseguir que los clientes obtengan un producto y los trabajadores se ganen la vida.