Google elige Cantabria para anclar en España el primer cable de fibra óptica directo entre Europa y Florida
La multinacional ha comprado una parcela de 5.907 m² en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (PCTCAN) para instalar la estación de entronque del cable submarino SOL, que conectará Europa con Estados Unidos, Bermudas y las Azores.
La costa cantábrica se convierte en un punto de referencia en el mapa de las grandes infraestructuras digitales mundiales. Google ha adquirido una parcela de 5.907,72 metros cuadrados en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (PCTCAN) para construir una estación de entronque vinculada al cable submarino de fibra óptica SOL, el primer cable con conexión directa en servicio entre Europa y Florida una vez entre en funcionamiento. El anuncio lo realizó la presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, destacando el alcance estratégico de una operación que posiciona a Cantabria como nodo clave en la red de telecomunicaciones transatlántica.
La parcela, adquirida a la Sociedad Gestora del PCTCAN —dependiente de la Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio del Gobierno de Cantabria—, acogerá la infraestructura necesaria para dar soporte a las comunicaciones del cable SOL, que no solo unirá Europa con la costa este de Estados Unidos sino también con las islas Bermudas y las Azores, reforzando la resiliencia y capacidad de la red atlántica.
Un cable que redefine la conectividad entre Europa y América
El cable SOL forma parte de la red global de infraestructuras submarinas de Google, junto a otros sistemas como Nuvem, Firmina y Equiano, con los que contribuirá a consolidar puntos clave del Atlántico como nodos estratégicos de conectividad. Su entrada en funcionamiento permitirá reducir la latencia para usuarios de Google y clientes de Google Cloud, atender la creciente demanda de servicios en la nube e inteligencia artificial en Europa y América, e incrementar la capacidad y fiabilidad de una red global que actualmente cuenta con 43 regiones en todo el mundo y sigue en expansión.
No es la primera gran apuesta de este tipo en Cantabria. La región ya acoge el cable Anjana, de Meta, que conecta Carolina del Sur con Santander con una capacidad de 500 terabits por segundo. La suma de ambas infraestructuras convierte al litoral cántabro en uno de los puntos de aterrizaje de cables submarinos más relevantes del sur de Europa.
El PCTCAN, al 99% de ocupación
La venta de la parcela a Google tiene también un efecto inmediato sobre el propio parque tecnológico. Con esta operación, el PCTCAN alcanza el 99% de ocupación de su superficie total de 240.000 metros cuadrados, un dato que refleja la consolidación del recinto como uno de los ecosistemas tecnológicos más activos del norte de España. Actualmente alberga a más de 5.000 trabajadores y 84 empresas de sectores como aeronáutica, automoción, electrónica, energía, TIC, ingeniería y salud.
Buruaga subrayó que proyectos como este son una señal inequívoca de que Cantabria avanza en la dirección correcta: "Nuestra comunidad autónoma empieza a consolidarse como un destino atractivo para la inversión, la innovación y el talento." Para la presidenta, la llegada de Google al PCTCAN es coherente con los ejes de la Agenda Digital regional y con una estrategia más amplia que incluye el proyecto Altamira, un campus de centros de procesamiento de datos que representa la inversión privada más elevada de la historia de Cantabria, con más de 3.600 millones de euros previstos.
El desarrollo del cable SOL también tendrá impacto más allá de la infraestructura: reforzará las economías locales y facilitará el acceso a los servicios de inteligencia artificial para empresas y ciudadanos en un momento en que la demanda de capacidad de cómputo y conectividad no deja de crecer.