Ciberseguridad

Orange Cyberdefense aterriza en España con 100 expertos y un CyberSOC local para competir en el mercado de ciberseguridad

Orange Cyberdefense aterriza en España con 100 expertos y un CyberSOC local para competir en el mercado de ciberseguridad

El lanzamiento llega en un momento crítico: el 54% de las empresas españolas ha sufrido un ciberataque en los últimos años y el mercado de ciberseguridad en España alcanzó los 2.300 millones de euros en 2025, con un crecimiento anual del 10%.

España tiene un problema de ciberseguridad. Más de la mitad de sus empresas ha sufrido un ciberataque en los últimos años, el mercado nacional de seguridad digital ya supera los 2.300 millones de euros y crece a un ritmo del 10% anual. En ese contexto, Orange Cyberdefense, el mayor proveedor europeo de servicios de ciberseguridad, ha anunciado hoy su entrada en el mercado español de la mano de MasOrange, el operador líder en España por número de clientes, con el lanzamiento de Orange Cyberdefense España.

La nueva entidad combina lo que ninguno de los dos podría ofrecer por separado: la escala internacional, el conocimiento operativo y la tecnología de un líder con más de 3.300 profesionales y 36 centros de detección de amenazas en 23 países —y el primer CERT privado de Europa—, con la capilaridad territorial, la infraestructura de red y la base de clientes de MasOrange en España. Una propuesta que, según sus promotores, no tiene equivalente en el mercado español.

"Hoy, la ciberseguridad ya no es una cuestión tecnológica, sino un reto de negocio y de continuidad operativa", afirmó Germán López, COO de MasOrange, en la presentación. "Con Orange Cyberdefense España damos respuesta a esta realidad, poniendo al alcance del mercado español una propuesta única de seguridad digital avanzada."

DynamicSOC: protección modular y escalable para cualquier organización

El núcleo de la propuesta en España es DynamicSOC, un Centro de Operaciones de Seguridad diseñado para adaptarse a las necesidades reales de cada organización independientemente de su tamaño. El modelo se basa en detección avanzada de amenazas y respuesta rápida a incidentes (MDR), con un enfoque modular que permite añadir o eliminar funcionalidades según la madurez de seguridad de cada cliente. La tecnología es compatible con las herramientas ya existentes en la infraestructura del cliente, y la empresa mantiene en todo momento el control sobre sus datos.

Para garantizar una respuesta ágil y cercana, Orange Cyberdefense España contará con un CyberSOC local, que operará en paralelo con la red global de centros de detección de amenazas del grupo. Una vigilancia continua con cobertura internacional y gestión local.

Los equipos estarán ubicados inicialmente en Madrid y Barcelona, con una plantilla prevista de 100 expertos en ciberseguridad y perspectivas de crecimiento. Además, antes de que acabe 2026, los servicios se extenderán también al mercado residencial, lo que amplía el alcance más allá del segmento corporativo y las administraciones públicas.

Una apuesta estratégica en un mercado en ebullición

La llegada de Orange Cyberdefense a España no es una decisión aislada, sino parte de la estrategia "Trust the Future"del Grupo Orange, que tiene como objetivo que la división de ciberseguridad alcance los 2.000 millones de euros de ingresos en 2030. España, uno de los mercados europeos más afectados por ciberataques y con mayor potencial de crecimiento, encaja como destino prioritario de esa expansión.

Hugues Foulon, CEO de Orange Cyberdefense, lo formuló con claridad: "En un contexto de guerra digital permanente, la ciberseguridad debe situarse en el corazón de toda estrategia. Las amenazas no dejan de intensificarse y las empresas españolas necesitan apoyarse en un socio de confianza, reconocido por sus diez años de experiencia. Nuestra entrada en España también forma parte de la necesaria soberanía digital europea."

El mercado al que se dirige esta alianza es amplio y creciente. El sector público español, por sí solo, puede generar una demanda significativa en los próximos años, impulsada por la trasposición de directivas europeas de ciberseguridad como NIS2 y por la creciente exposición de infraestructuras críticas a amenazas digitales.