Infraestructura digital

Sarenet inaugura en Derio el mayor centro de datos del País Vasco

Sarenet inaugura en Derio el mayor centro de datos del País Vasco / Cedida
La infraestructura, con capacidad de 3 MW y hasta 340 racks, opera ya al 20% de su capacidad y alcanzará el 50% a principios de 2027. Solo uno de sus armarios de alta densidad requiere una inversión cercana al millón de euros.

Sarenet ha inaugurado en el hub de comunicaciones de Derio (Bizkaia) su nuevo centro de datos, una infraestructura de 20 millones de euros de inversión -15 ya ejecutados-, certificación de disponibilidad Tier III superior al 99,98% y una capacidad de 3 megavatios distribuida en hasta 340 racks. Es el mayor centro de datos del País Vasco promovido por una empresa vasca, y la culminación de un proyecto que la compañía puso en marcha hace un año con un objetivo claro: que las empresas del territorio tengan dónde procesar, almacenar y proteger sus datos sin depender de infraestructuras ubicadas en Madrid, Barcelona o fuera de España.

El acto de inauguración, celebrado el 19 de junio, contó con la presencia de la diputada foral de Promoción Económica de Bizkaia, Ainara Basurto, quien destacó que infraestructuras de este tipo son esenciales para consolidar una base tecnológica sólida "sobre la que desarrollar proyectos de futuro, especialmente en ámbitos como la IA, la computación avanzada y la ciberseguridad."

Tres cables submarinos y una ventaja que no se puede replicar

Lo que hace especialmente relevante la ubicación de Derio no es solo su proximidad al tejido industrial vasco. Es lo que pasa por debajo del suelo. El hub de comunicaciones de Derio es uno de los pocos puntos de España donde confluyen tres cables submarinos de fibra óptica intercontinentales: Marea (propiedad de Microsoft, Meta y Telxius), Grace Hooper (Google) y TGN.

"Una conectividad así no la tienes en cualquier sitio, sobre todo estando muy lejos de Madrid o Barcelona", señaló Roberto Beitia, presidente de Sarenet. Es un activo difícil de replicar: la geografía de los cables submarinos es fija, y los puntos donde aterrizan se convierten automáticamente en nodos estratégicos de conectividad. Derio es uno de ellos, y Sarenet ha decidido construir su infraestructura más ambiciosa exactamente ahí.

Para una empresa industrial vasca que necesita procesar datos en tiempo real, operar en la nube con baja latencia o garantizar la continuidad de sus sistemas ante una incidencia, tener un centro de datos local con esa conectividad no es un lujo: es una ventaja competitiva estructural.

Sarenet inaugura en Derio el mayor centro de datos del País Vasco / Cedida

Un millón por rack y una filosofía sin especulación

La magnitud de la inversión se entiende mejor con un dato que compartió Jon Arberas, director general de Sarenet, durante la presentación: cada uno de los 340 armarios de servidores proyectados, en su configuración de alta densidad, requiere una inversión cercana al millón de euros. La infraestructura no es solo hormigón y refrigeración: es capacidad de procesamiento puro.

A día de hoy, el 20% de la capacidad ya está operativa, alimentada en parte por la migración de infraestructuras que Sarenet tenía en otras localizaciones. El plan prevé alcanzar el 50% a principios de 2027. Las fases siguientes se ejecutarán en función de la demanda real del mercado, sin anticipaciones especulativas. "Una de las constantes de nuestra trayectoria es que nunca hemos hecho movimientos especulativos", subrayó Beitia.

Es una filosofía coherente con los 31 años de historia de una empresa que ha ido creciendo de forma sostenida sin sobresaltos. La facturación se encamina hacia los 30 millones de euros en 2026, con una inversión en I+D+i que representa el 6% de la cifra de negocio1,8 millones de euros el último ejercicio—, un porcentaje muy superior a la media del sector tecnológico español.

La prueba del apagón

Beitia introdujo durante la presentación un dato que no aparece en ningún folleto comercial pero que dice más sobre la fiabilidad de una infraestructura que cualquier certificación: el apagón del 28 de abril de 2025. "Nos puso contra las cuerdas a todos los centros de datos. No todos superaron la prueba", reconoció.

El diseño descentralizado de la nueva infraestructura de Sarenet responde precisamente a esa lección: distribuir las cargas de trabajo en diferentes servidores y diferentes centros de datos para que un fallo en uno no arrastre a los demás. "Puede que haya un centro de datos que falle, pero no van a fallar tres a la vez, porque están ubicados separadamente", explicó el presidente.

IA práctica, no IA de titulares

Ante la pregunta inevitable sobre inteligencia artificial, Sarenet marcó una posición clara y diferenciada de los grandes titulares del sector. La compañía no compite en la carrera por los grandes modelos de lenguaje generativos, un terreno reservado para media docena de empresas globales con capacidades de computación inasumibles para cualquier actor mediano. Lo que sí hace es aplicar IA de forma transversal y con propósito concreto: detección de anomalías, respuesta temprana en soporte técnico, optimización comercial.

"La generativa está fuera de nuestro alcance, está en grandes jugadores y solo va a haber, a lo sumo, media docena de empresas. Nosotros somos la plataforma; aplicamos a nuestros clientes software abierto, modelos de lenguaje abiertos o algoritmos configurados a medida", explicó Beitia.

Es un posicionamiento que encaja con el perfil de su mercado natural: pymes industriales y empresas de servicios del País Vasco que no necesitan un modelo de IA propio, sino una plataforma fiable, cercana y con capacidad para integrar herramientas de inteligencia artificial en sus operaciones sin tener que entender cómo funcionan por dentro.

Soberanía del dato: de concepto a infraestructura

Detrás de los 20 millones de inversión hay una tesis que Sarenet lleva años defendiendo y que el contexto geopolítico actual ha convertido en sentido común: la soberanía del dato. Que las empresas vascas y españolas tengan la opción de almacenar y procesar sus datos en infraestructuras locales, bajo jurisdicción europea, con estándares de ciberseguridad controlados y sin dependencia de plataformas hiperscaler estadounidenses o asiáticas.

No es una posición anti-cloud ni anti-hiperscaler. Es una apuesta por la nube híbrida: dar a las empresas la flexibilidad de operar con infraestructura propia, virtualizada o combinando nubes externas según la naturaleza de cada carga de trabajo. "Los clientes demandan soluciones capaces de operar tanto de forma física como virtual, o combinando nubes externas", explicó Arberas.

Con 31 años de historia, crecimiento sostenido, 20 millones invertidos en infraestructura propia y una ubicación que le conecta directamente con tres de los cables submarinos más importantes del mundo, Sarenet ha dejado de ser un operador local de telecomunicaciones para convertirse en un actor relevante de la infraestructura digital del norte de España.