TSK debuta en bolsa como primera ingeniería española en estrenar el Mercado Continuo en 2026
Hoy, 13 de mayo de 2026, la ingeniería asturiana TSK Electrónica y Electricidad ha debutado en el Mercado Continuo de la Bolsa española a las 12:00 horas, convirtiéndose en la primera compañía en estrenar el parqué nacional en lo que va de año. La acción ha comenzado a cotizar a 5,05 euros por acción, con una valoración inicial de 582 millones de euros.
Con una oferta pública de suscripción de 150 millones, TSK no solo inaugura el calendario bursátil de 2026, sino que lo hace en uno de los momentos más complejos del mercado financiero europeo: un año en el que la volatilidad derivada del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán ha frenado o aplazado la práctica totalidad de las salidas a bolsa previstas. Donde otras empresas retrocedieron -como la operadora Digi, que pospuso su OPS en abril-, TSK mantuvo su hoja de ruta.
El consejero delegado de la compañía, Joaquín García Rico, ha subrayado en reiteradas ocasiones que este proceso marca un hito en la trayectoria de TSK y que la OPS permitirá mejorar la flexibilidad financiera del grupo, ampliar su base accionarial y respaldar la próxima fase de expansión.
Sesenta años de historia, cuarenta de ingeniería de referencia
TSK no es una startup que llega al parqué buscando financiación para sobrevivir. Es una empresa con raíces que se remontan a 1963, cuando fue fundada en Bilbao bajo el nombre de Transformación de Materiales Especiales S.A. Su historia moderna arranca en 1990, cuando Sabino García Vallina, un perito industrial de Siero que había sido director de operaciones de la propia TSK, adquiere la compañía y comienza a construir el grupo que es hoy. Desde entonces, TSK ha crecido a base de adquisiciones estratégicas y de una internacionalización sostenida que la ha llevado a operar en más de 50 países.
La sede sigue en el Parque Científico y Tecnológico de Gijón, y la familia García Vallina mantiene el control con más del 59% del capital tras la salida. Es uno de los compromisos no negociables del fundador: mantener la sede y el empleo en Asturias.
Los números que justifican la apuesta
TSK cerró 2025 con ventas de 1.035 millones de euros y un EBITDA de 99,7 millones, un crecimiento del 37% respecto al ejercicio anterior. El beneficio neto alcanzó los 32 millones de euros, un 64,3% más que en 2024. Son cifras que reflejan una empresa en plena aceleración de resultados.
El 91% de los ingresos provino del área de Transición Energética y Digitalización, y el 9% restante de la división de Handling & Mining. Por geografías, el 78% de las ventas se generaron en América, el 12% en Europa y el 10% en el resto del mundo.
A finales de 2025, TSK disponía de una cartera de 1.300 millones de euros distribuidos en 29 proyectos en una docena de países. Y desde octubre de 2024, la compañía ha firmado o sido adjudicataria de proyectos por valor aproximado de 2.000 millones adicionales en Europa, el Caribe y Oriente Medio. El primer trimestre de 2026 también aporta señales positivas: los ingresos operativos ascendieron a aproximadamente 260 millones de euros hasta marzo, y la deuda financiera neta se redujo a 132,8 millones gracias a la desinversión de activos en Israel.
Tres sectores, un posicionamiento estratégico
El modelo de negocio de TSK pivota sobre tres ejes que no son una elección arbitraria, sino el resultado de décadas de especialización en proyectos de alta complejidad técnica.
El primero es la transición energética: TSK ha construido más de 100 plantas solares en España, Estados Unidos, Francia, Italia, México, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Jordania y Rumanía, entre otros países, y ejecuta proyectos llave en mano en energías renovables, almacenamiento, ciclos combinados e infraestructuras eléctricas. El segundo es la digitalización industrial, donde la compañía ofrece soluciones de control, automatización y gestión de infraestructuras críticas. El tercero, y quizás el más diferenciador, es el manejo de minerales críticos: la división Handling & Mining opera en uno de los mercados con mayor proyección estratégica a nivel global, dado el papel de los minerales críticos en la cadena de valor de las energías renovables, los vehículos eléctricos y la electrónica de defensa.
En 2023, TSK dio un paso más en su apuesta por la innovación con la creación del TSK Sustainability Technologies Center, un centro de I+D empresarial en Gijón orientado a coordinar y desarrollar toda la actividad de innovación del grupo.
El respaldo institucional y el ecosistema bursátil asturiano
La operación cuenta con compromisos de gestoras internacionales como Amundi -la mayor de Europa- para cubrir el 40% de la OPS. DNB Asset Management, Global Income SIC y Janus Henderson también han confirmado su participación. En un año de sequía bursátil, ese nivel de compromiso institucional previo al debut habla de la confianza que genera el perfil de TSK entre los grandes inversores europeos.
Con su llegada al Mercado Continuo, TSK se suma a un ecosistema bursátil asturiano más nutrido de lo que habitualmente se reconoce. GAM -fundada también en Asturias en 2003- lleva cotizando en el Continuo desde 2006. Izertis dio el salto desde BME Growth al Continuo en julio de 2025. Y en BME Growth cotizan Seresco, Treelogic y ElZinc (Asturiana de Laminados). Una fotografía que refleja la creciente madurez del tejido empresarial asturiano para acceder a los mercados de capitales.
El plan estratégico 2025-2027 fija como objetivo alcanzar 4.000 millones de euros en ventas en el horizonte del plan, partiendo de los 1.035 millones de 2025. Un crecimiento de esa magnitud requiere capital, alianzas y visibilidad. La bolsa, hoy, proporciona las tres cosas.