Asturias lleva cinco proyectos de prevención de residuos electrónicos a la final de los Premios Europeos de Bruselas
Ayuntamiento de Ribadesella, Talento Corporativo, el Mercado Artesano y Ecológico de Gijón, dos centros de FP y una familia gijonesa compiten en Bruselas con propuestas que van desde la reutilización de equipos informáticos hasta el reciclaje creativo de componentes electrónicos.
Asturias tendrá voz y representación propia en la final de los Premios Europeos de Prevención de Residuos, que se celebrará en Bruselas a comienzos de junio. El Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos de Asturias (Cogersa) presentó este martes en Oviedo los cinco proyectos seleccionados para defender los colores de la comunidad ante el jurado europeo, en un acto al que asistieron cerca de doscientos representantes de las organizaciones e instituciones implicadas.
Las cinco iniciativas elegidas provienen de perfiles muy distintos —administración local, empresa privada, asociaciones culturales, centros educativos y ciudadanía— y comparten un denominador común: la lucha contra los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), uno de los flujos de residuos de mayor crecimiento en Europa y todavía insuficientemente gestionado. Según datos de Eurostat, la cantidad de aparatos eléctricos y electrónicos comercializados en la UE pasó de 7,6 a 14,4 millones de toneladas entre 2012 y 2022, generando más de 11,2 millones de toneladas anuales de residuos, de las que solo se recuperaron 4,5 millones.
Los proyectos fueron escogidos de entre un total de 169 acciones desarrolladas en Asturias durante la Semana Europea de Prevención de Residuos (SEPR) de noviembre pasado, celebrada bajo el lema "Conecta el valor, desconecta el residuo". El jurado valoró especialmente la originalidad y la replicabilidad de las propuestas finalistas.
Cinco apuestas distintas, un mismo objetivo
En la categoría de Entidad Pública, el Ayuntamiento de Ribadesella compite con "Reciclar tecnología es sembrar futuro", una jornada de recogida de RAEE en la vía pública organizada junto a dos colegios locales, que logró captar más de 180 dispositivos para su reciclaje a través del punto limpio de Cogersa.
El mundo empresarial está representado por el grupo Talento Corporativo, que pone en valor su proyecto "Talento Circular: recicla, reutiliza, reconstruye": una iniciativa interna de reutilización de equipos informáticos en desuso que se cedieron a la plantilla a precio simbólico, destinando la recaudación al Centro de Atención a Víctimas de Agresiones Sexuales y Malos Tratos de Gijón. Una propuesta que combina economía circular con impacto social directo.
En el ámbito de las asociaciones, el Mercado Artesano y Ecológico de Gijón presenta "Conecta, repara, crea", un taller de reciclaje creativo desarrollado junto al taller artesano Gusidrín, en el que los participantes transformaron componentes electrónicos en desuso —cables, resistencias, circuitos— en robots decorativos. En la categoría de Ciudadanía, la familia gijonesa Criado Lameiro apostó por la divulgación desde el hogar con "¡Quién te viera y quien te ve!", produciendo entre otras cosas un vídeo sobre el ciclo de vida de los dispositivos electrónicos y el impacto de la obsolescencia programada.
Cierra la selección un proyecto conjunto en la categoría de Centro Educativo: la Escuela Revillagigedo y el CIFP de Hostelería y Turismo de Gijón unieron fuerzas bajo el lema "Desconectando el residuo, conectando jóvenes con la economía circular", una iniciativa activa que integra recogida separada, reparación por parte del alumnado y reutilización con fines didácticos.
Un historial de éxitos que avala a Asturias en Europa
La participación asturiana en los Premios Europeos de Prevención no es nueva ni discreta. Cogersa coordina la SEPR en la comunidad desde 2010, acumulando la implicación de 1.776 entidades y cerca de 2.341 acciones a lo largo de estos años. En ese tiempo, los proyectos nominados por Asturias han sido reconocidos por el jurado europeo en hasta dieciséis ocasiones, incluyendo cuatro primeros premios en sus respectivas categorías.
El último galardón llegó precisamente el año pasado, en los Países Bajos, cuando Marlén Alonso Castaño, profesora de la Universidad de Oviedo, ganó el primer premio en la categoría de Ciudadanía con una propuesta para combatir el desperdicio alimentario con ayuda de la inteligencia artificial. Antes, la Asociación de Centros de Estudios de Idiomas de Asturias y Capsa (Corporación Alimentaria Peñasanta) se alzaron con el primer puesto en 2019 y 2020 respectivamente.
La final de Bruselas, prevista para comienzos de junio, determinará si los cinco proyectos asturianos siguen engrosando ese palmarés en una convocatoria que cada año gana escala y visibilidad en el mapa de la sostenibilidad europea.