Transición energética

El dinero para renovables se queda corto: dos convocatorias amplían su presupuesto un 110%

Vista aérea de aerogeneradores en la provincia de Huelva, España.
El IDAE resolvió el 31 de julio tres convocatorias que reparten 1.279 millones de euros entre 700 proyectos de repotenciación eólica e hidroeléctrica, renovables innovadoras con almacenamiento e hidrógeno renovable.

Tres resoluciones firmadas el mismo día, 1.279 millones de euros y unos 700 proyectos. Pero el dato que mejor explica el momento no es cuánto se reparte, sino cuánto se pedía: dos de las tres convocatorias que el IDAE resolvió el 31 de julio han tenido que ampliar su presupuesto inicial exactamente un 110% para atender la demanda. La misma cifra, en dos programas distintos y con tecnologías distintas.

En una de ellas, el programa RENOINN de renovables innovadoras, se presentaron 882 solicitudes frente a las 308 de la edición anterior, casi el triple en un año. En la otra, el programa de Repotenciación Circular, el Ministerio sumó 320 millones adicionales a lo previsto. La conclusión es la misma en ambos casos: hay más proyectos maduros esperando financiación que dinero disponible para dárselo.

Sustituir 3.000 aerogeneradores por menos de 500

La convocatoria de mayor tamaño es la de repotenciación, con 612 millones para 173 proyectos: 81 de sustitución de aerogeneradores y 92 de renovación de centrales hidroeléctricas de hasta 50 MW. Movilizará una inversión cercana a los 3.750 millones y sumará 3,5 GW de potencia.

El dato más elocuente está en la eólica. Esos 81 proyectos sustituirán casi 3.000 aerogeneradores antiguos, de 790 kW de potencia media, por menos de 500 máquinas nuevas de 5 MW. Seis veces menos molinos generando bastante más energía, con menos superficie ocupada, menor impacto paisajístico y menor riesgo de colisión para las aves. Es la definición práctica de repotenciar: crecer sin ocupar suelo nuevo.

Hay además un elemento técnico relevante para el sistema eléctrico: las instalaciones renovadas podrán operar en modo grid forming, es decir, actuando como fuente de tensión estable en lugar de limitarse a inyectar energía. Y el 53% de los expedientes incorpora almacenamiento hibridado, con 2 GWh de nueva capacidad.

Conviene precisar un matiz: aunque los proyectos se reparten casi al 50% entre eólica e hidráulica en número, el dinero no. La eólica concentra 551,3 de los 612 millones, el 90% del total. Galicia lidera con 40 expedientes, seguida de Castilla y León con 32.

Paneles a cuatro metros sobre el olivar

La segunda convocatoria, RENOINN 2, reparte 433,44 millones entre 524 proyectos y tiene una condición común: todos, sin excepción, incorporan almacenamiento. En conjunto aportarán 1.225,66 MW de generación y 2.320,72 MWh de capacidad de almacenamiento, ocho veces más que en la primera edición.

Su línea principal es la agrivoltaica, con 234 millones para 118 proyectos. Más de la mitad se instalarán en explotaciones de cereal y cultivos arbóreos —olivar, frutales— con los paneles sobre estructuras de más de cuatro metros de altura, de modo que la actividad agraria continúe debajo. Los cultivos implicados van del viñedo a los cítricos, pasando por leguminosas, hortícolas o incluso setas de cardo y trufa.

Y hay una exigencia que convierte estas ayudas en algo más que una subvención: los beneficiarios deberán instalar sensores meteorológicos y de cultivo, mantener una parcela testigo y presentar durante cinco años una memoria anual sobre el rendimiento de la instalación y su impacto en la explotación. Es decir, además de electricidad, el programa generará datos reales sobre si esa convivencia entre placas y cultivos funciona.

El resto se reparte en cuatro líneas: 37,1 millones para 29 proyectos de fotovoltaica flotante, en su mayoría sobre balsas de riego agropecuarias; 65,4 millones para 47 iniciativas en infraestructuras y espacios ya antropizados, con depuradoras, vertederos y zonas de rehabilitación minera entre los ámbitos más frecuentes; 45,7 millones para 274 expedientes de autoconsumo colectivo, de los que se estima que se beneficiarán más de 9.000 consumidores vulnerables; y algo más de 51 millones para 56 proyectos de bomba de calor renovable, donde Galicia encabeza el reparto.

Cataluña domina el conjunto con 189 proyectos, por delante de la Comunitat Valenciana, con 69.

Los proyectos que Bruselas dejó en la lista de espera

La tercera resolución es la más pequeña en importe pero la más singular en su origen. El IDAE asigna 233,4 millones a tres proyectos de hidrógeno renovable que suman 92,27 MW de electrólisis. Y llegan aquí por una vía poco habitual: los tres habían sido seleccionados por la Comisión Europea en la tercera subasta del Banco Europeo del Hidrógeno, pero se quedaron sin ayuda al agotarse el presupuesto comunitario y pasaron a la lista de reserva.

Para rescatarlos, España activó en mayo la segunda convocatoria de su mecanismo nacional de subastas como servicio, dotado con hasta 440,5 millones, respetando el orden de puntuación que había fijado la agencia europea CINEA.

Los beneficiarios son ATLAS, de Repsol Renewable and Circular Solutions, en Arteixo (A Coruña), con 50 MW y 133,4 millones; QUIXOTGEN, de Doña Urraca Energy, en Villarrobledo (Albacete), con 30 MW y 50,2 millones; y P-HYNET, también de Repsol, en Puertollano (Ciudad Real), con 12,27 MW y 49,8 millones. Las ayudas se estructuran como subvención al hidrógeno efectivamente producido y certificado como cien por cien renovable, durante un máximo de diez años desde el inicio de la operación.

Como aún queda presupuesto disponible, el IDAE no descarta incorporar más proyectos de esa lista de reserva europea. En la primera subasta española ya se rescataron otros tres, en Castellón, Soria y Navarra, con 220,02 millones.

Casi 3.000 millones solo en hidrógeno

El conjunto de las tres resoluciones dibuja bien el momento en que se encuentra el despliegue renovable español: ya no se trata solo de instalar potencia nueva, sino de renovar lo viejo, de meter almacenamiento en todo lo que se financia y de encajar las renovables donde ya hay actividad, sea un olivar, una balsa de riego o un vertedero.

En hidrógeno, el IDAE acumula ya 2.814 millones concedidos a través de programas como H2 Pioneros, H2 Cadena de Valor, H2 Valles y las distintas oleadas de proyectos europeos, lo que eleva a casi 3.000 millones el dinero del Plan de Recuperación destinado a esta tecnología.

Todas estas actuaciones se financian con fondos NextGenEU y comparten una fecha en el horizonte: los proyectos de repotenciación deberán estar ejecutados antes del 30 de junio de 2030, ampliables hasta final de ese año. Ahí está la verdadera prueba. Porque una cosa es adjudicar 1.279 millones en un día, y otra que dentro de cuatro años esos casi 700 proyectos estén construidos y funcionando.

Cómo se ha hecho esta noticia: la elección del tema y el criterio de interés son de la redacción de Conecta. La investigación y el enfoque, también. La redacción del borrador se apoya parcialmente en IA generativa. La revisión, la validación de los datos y la decisión de publicar vuelven a ser humanas. La responsabilidad editorial es nuestra, de Conecta.