La élite industrial de Europa se reúne para acelerar la competitividad del continente
Cerca de 50 líderes de las principales empresas industriales europeas, entre ellos cinco ejecutivos españoles, participaron en el plenario de primavera de la European Round Table for Industry (ERT), que agrupa a compañías con ingresos combinados de más de 3 billones de euros y más de 6 millones de empleados directos en todo el mundo.
Gotemburgo acogió los días 17 y 18 de mayo la reunión plenaria de primavera de la European Round Table for Industry (ERT), el foro que agrupa a cerca de 60 presidentes y consejeros delegados de las mayores compañías industriales y tecnológicas de Europa. El encuentro, organizado por Martin Lundstedt, CEO de Volvo Group, reunió a casi 50 líderes empresariales en un momento de máxima tensión geopolítica y energética para el continente, con intervenciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el primer ministro de Suecia, Ulf Kristersson, y el primer ministro de India, Narendra Modi, en presencia de la princesa heredera Victoria de Suecia.
La elección del escenario no fue casual. Gotemburgo es la ciudad natal de Pehr Gyllenhammar, primer presidente de la ERT, quien en los años 80 lideró el llamamiento empresarial para la creación del Mercado Único europeo. Cuatro décadas después, el foro vuelve a ese origen simbólico con un mensaje similar: Europa necesita dar el siguiente paso, esta vez bajo la hoja de ruta One Europe, One Market, y necesita hacerlo con urgencia.
"No hay tiempo que perder. La relevancia y prosperidad continuada de Europa depende de una implementación ágil", afirmó Jean-François van Boxmeer, presidente de la ERT y presidente de Vodafone Group, en su valoración del encuentro.
Cinco voces españolas en el corazón industrial de Europa
Entre los casi 50 líderes presentes en Gotemburgo figuraban cinco ejecutivos vinculados a España, una representación que refleja el peso real de las empresas españolas en el tejido industrial europeo.
Ignacio Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, aprovechó el foro para reivindicar la electrificación como motor del crecimiento industrial y pilar de un sistema energético más autosuficiente y resiliente. Insistió en la necesidad de incrementar la inversión en redes eléctricas e interconexiones, simplificar los procesos administrativos para acelerar la transición, y garantizar estabilidad y predictibilidad regulatoria para atraer inversión a largo plazo. Apenas un mes antes, Iberdrola había acogido en su sede de Bilbao una reunión preparatoria de la ERT en la que altos ejecutivos y asesores trabajaron en la definición de los contenidos para este plenario.
Óscar García Maceiras, consejero delegado de Inditex, y Pablo Isla, presidente del consejo de administración de Nestlé, completaron la representación del empresariado español junto a Miguel Ángel López Borrego, CEO de thyssenkrupp, y Marc Murtra, presidente y CEO de Telefónica.
Una agenda para el momento que vive Europa
El plenario abordó cuatro bloques temáticos que definen las prioridades estratégicas de la industria europea en este momento.
En innovación y escala, una sesión específica analizó la capacidad de Europa para no solo inventar sino también desplegar y escalar tecnología en áreas como la IA, la transición energética y la defensa. Participaron representantes de Mistral AI, la startup francesa de IA generativa que se ha convertido en referente europeo del sector, Cellcentric, especializada en tecnología de hidrógeno para movilidad pesada, y Nordic Air Defence. Lundstedt resumió la tensión de fondo: "La industria europea no escasea de experiencia ni de ideas innovadoras. Pero si queremos ocupar nuestro lugar en la próxima era industrial, debe ser más fácil desplegar y escalar, no solo inventar."
En comercio y geopolítica, la presencia de Modi y las conversaciones con Von der Leyen y Kristersson dieron espacio a un debate sobre el reposicionamiento de las potencias medias en un contexto de fragmentación comercial global, la agenda bilateral de la UE y la necesidad de vincular los acuerdos comerciales a la estrategia industrial europea.
En competitividad, hubo un intercambio directo con Von der Leyen sobre iniciativas clave de su segunda Comisión: la hoja de ruta One Europe, One Market, los paquetes de simplificación normativa, el fondo de competitividad y la Industrial Accelerator Act, la propuesta para acelerar la implantación industrial en Europa.
Y en energía, la combinación única en la ERT de empresas intensivas en energía y empresas productoras de energía permitió un debate bien informado sobre el impacto del shock energético actual en la industria europea y sus implicaciones para la transición verde. Un debate que tiene como telón de fondo el cierre del estrecho de Ormuz y la creciente presión sobre el suministro energético europeo.
El peso de la ERT en la política industrial europea
La ERT no es un foro más. Fundada en 1983, fue la organización que en la década de los 80 impulsó desde el sector privado la creación del Mercado Único europeo, probablemente la mayor transformación económica del continente en el siglo XX. Sus miembros —entre los que figuran los máximos ejecutivos de Siemens, ASML, SAP, Shell, TotalEnergies, BMW, Schneider Electric, Capgemini, Ericsson o Nokia, entre otros— generan conjuntamente más de 3 billones de euros en ingresos, emplean a más de 6 millones de personas en todo el mundo y destinan más de 120.000 millones de euros anuales a I+D, la mayor parte en Europa.
Que cinco de sus miembros sean ejecutivos vinculados a empresas españolas no es un detalle menor. Es una señal del peso que han adquirido compañías como Iberdrola, Inditex o Telefónica en la conversación sobre el futuro industrial del continente.