Movilidad eléctrica

La española Eranovum financia su expansión europea país por país

La española Eranovum financia su expansión europea país por país / Foto: Eranovum
La compañía española, fundada en 2019 y presente en España, Francia y Bélgica con más de 1.200 puntos de recarga operativos, ha puesto en marcha en once estaciones francesas un sistema de franjas con descuento, anunciadas con veinticuatro horas de antelación, que se activan cuando la producción renovable es alta y caen los precios mayoristas.

En la calle, recargar un coche eléctrico cuesta lo mismo a las tres de la tarde de un día ventoso que a las nueve de la noche de una jornada sin viento, aunque el precio mayorista de la electricidad en esos dos momentos no tenga nada que ver. A reducir esa desconexión apunta el ensayo que Eranovum ha puesto en marcha en once de sus estaciones francesas.

La compañía española, fundada en 2019 por José Luis Aguirre, Guy Shahar y David Vallespín, ha empezado a aplicar un sistema de franjas horarias con descuento antes de plantearse extenderlo al conjunto de su red. El mecanismo, desarrollado sobre la plataforma Electroverse de Octopus Energy, funciona así: cuando se prevé una producción renovable elevada y una caída de los precios mayoristas, se habilitan tramos con rebajas de entre el 10% y el 50% sobre el precio mostrado. No es un precio que siga al mercado minuto a minuto: los conductores adheridos a la plataforma reciben aviso de esas franjas con veinticuatro horas de antelación, y el descuento se aplica a los usuarios del servicio, no automáticamente a cualquiera que pague en el terminal.

José Luis Aguirre, Guy Shahar y David Vallespín, cofundadores de Eranovum / Foto: Eranovum

Aun con esa acotación, la idea de fondo es relevante, porque responde a algo que la transición energética plantea cada vez con más insistencia: cuando hay excedente renovable, el problema deja de ser producir y pasa a ser consumir en el momento adecuado.

Un potencial de 592 establecimientos, no un pedido cerrado

El ensayo se enmarca en el contrato que Eranovum firmó en septiembre de 2025 con el grupo Les Mousquetaires, propietario de Intermarché, Netto, Bricomarché, Bricorama, Brico Cash y Roady. Conviene precisar su naturaleza: el acuerdo convierte a la compañía en proveedor homologado para 592 establecimientos y abre un potencial de cerca de 3.000 puntos de recarga entre 2025 y 2028, pero no equivale a 592 pedidos cerrados. Les Mousquetaires es una agrupación de comerciantes independientes, de modo que la decisión final de instalar corresponde a cada establecimiento.

Esa distinción explica el ritmo real del despliegue. A mediados de este año, Eranovum operaba en Francia una veintena de estaciones con cerca de un centenar de puntos de recarga, y su previsión es alcanzar los 400 antes de que acabe 2026. Los 3.000 son el horizonte para 2028. En el conjunto de sus tres mercados —España, Francia y Bélgica— supera los 1.200 puntos operativos, con otros 2.000 en construcción. En las instalaciones que ejecuta, la compañía asume la inversión, la explotación y el mantenimiento.

El planteamiento técnico también se ha ido afinando. El acuerdo inicial hablaba de potencias de entre 22 y 150 kW; ahora la compañía sitúa el techo de la nueva red en 240 kW, lo que permitiría pasar del 20% al 80% de batería en un plazo de quince a veinticinco minutos, aproximadamente el tiempo de una compra. A ello prevé sumar marquesinas fotovoltaicas sobre los aparcamientos, acopladas directamente a los cargadores.

La financiación, país por país

Detrás del despliegue hay una estructura financiera que explica bastante bien cómo crece una empresa de infraestructura de recarga. En marzo de 2026, Eranovum cerró tres operaciones simultáneas, una por cada mercado, que la compañía presentó de forma redondeada como 16 millones de euros y cuyos importes desglosados suman 15,8.

En España firmó una financiación estructurada de tipo project finance por 8,8 millones con Buenavista Equity Partners, a través de su filial de infraestructuras, para 590 puntos. En Francia, 5 millones con un inversor privado destinados a 475 puntos en más de 70 ubicaciones, en su mayoría vinculadas al acuerdo con Les Mousquetaires. Y en Bélgica, una operación a largo plazo de 2 millones con ING que, a diferencia de las anteriores, no financia nuevos puntos sino que da cobertura a las estaciones ya desplegadas en el país. En total, 1.065 puntos nuevos.

Ese modelo —financiación específica por país y por cartera de activos, con banca comercial o fondos de infraestructura— es el habitual en un negocio intensivo en capital, donde cada estación es un activo con ingresos previsibles a largo plazo. Y explica por qué el despliegue avanza por tramos y no de golpe.

El aparcamiento como activo

La expansión francesa tiene además un contexto regulatorio favorable. Desde el 1 de enero de 2025, los edificios no residenciales con aparcamientos de más de veinte plazas deben disponer, con excepciones, de al menos un punto de recarga accesible y otro por cada tramo adicional de veinte plazas. Francia contaba a 30 de junio de 2026 con 197.663 puntos de recarga abiertos al público, pero el país sigue necesitando infraestructura más potente y mejor distribuida.

Para las cadenas de distribución, la ecuación es interesante por otro motivo. Como resume el director de Eranovum para Francia, Hugues Lom, para un minorista esto supone que su aparcamiento deja de ser un centro de coste y se convierte en un activo al servicio de sus clientes. Un cliente que recarga durante veinte minutos es un cliente que pasa veinte minutos en la tienda.

Es, en definitiva, el retrato de cómo se está construyendo la infraestructura de recarga europea: no tanto con grandes estaciones dedicadas como aprovechando los aparcamientos que ya existen, con financiación estructurada, energía renovable y ahora también con precios que empiezan a moverse al ritmo de la generación.