FINANCIACIÓN ECONOMÍA AZUL

Gijón sitúa la economía azul en el centro de su estrategia y despliega el mapa de financiación europea

Rubén González, director de la Cátedra Milla del Conocimiento; y Ángela Pumariega, vicealcaldesa y concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación del Ayuntamiento de Gijón/Xixón durante la jornada sobre oportunidades de financiación en la economía azul / Marta Martín

Gijón puso la economía azul en el centro de su estrategia de desarrollo con la celebración de una jornada sobre oportunidades de financiación en la economía azul, organizada el pasado viernes 27 de febrero por la Cátedra Milla del Conocimiento: Gijón Azul y Gijón Impulsa en la Escuela Superior de la Marina Civil. Más allá del carácter técnico del encuentro, la apertura institucional dejó claro que no se trata de un debate sectorial, sino de una apuesta de ciudad.

La vicealcaldesa y concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación del Ayuntamiento de Gijón/Xixón, Ángela Pumariega, definió la jornada como un espacio “ilusionante y enriquecedor” en torno a un asunto estratégico “para el futuro, pero también para el presente” de la ciudad. La economía azul, señaló, “plantea desafíos ambientales y tecnológicos, pero también abre oportunidades en forma de valor añadido, empleo cualificado e innovación”.

Pumariega enmarcó esta apuesta en la identidad histórica del territorio. Gijón, recordó, ha estado vinculada a la mar “desde el inicio”, convirtiéndola en un elemento imprescindible de su desarrollo. “El mar es origen, pero también transformación hacia el futuro”, vino a resumir, subrayando su papel como vínculo y motor económico.

Ángela Pumariega, vicealcaldesa y concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación del Ayuntamiento de Gijón/Xixón / Marta Martín

La economía azul, afirmó, es una de las grandes líneas de especialización de Gijón y ofrece una capacidad real de transformación económica. Sin embargo, advirtió de que esa transformación no se produce de manera automática: requiere proyectos sólidos, alianzas estratégicas y acceso a financiación. En ese sentido, trasladó el compromiso del Ayuntamiento de acompañar al tejido empresarial para que la ciudad pueda consolidarse como referente en este ámbito.

La vicealcaldesa defendió que el municipio cuenta con activos diferenciales, como un puerto estratégico, centros formativos especializados, capacidad tecnológica y una red empresarial consolidada. “Hace falta creérnoslo”, aseguró, apuntando que la coordinación de estos recursos puede abrir la puerta no solo a nuevas inversiones, sino también a la atracción de talento y a la generación de vocaciones ligadas al ámbito marítimo y tecnológico.

En la misma línea estratégica intervino Rubén González, director de la Cátedra Milla del Conocimiento: Gijón Azul de la Universidad de Oviedo, quien quiso alejar la economía azul de cualquier lectura coyuntural. “Es una realidad estratégica, no un concepto de moda”, trasladó, reivindicando su peso estructural en la transformación del territorio.

Gijón, recordó, posee una tradición pesquera y marítima arraigada, pero el reto actual pasa por convertir esa herencia en innovación, empleo y nuevas oportunidades empresariales. Desde la Cátedra, explicó, se trabaja precisamente para actuar como punto de encuentro y catalizador de sinergias entre universidad, empresas y administraciones, ejerciendo de palanca para transformar ideas en proyectos concretos.

González subrayó tres condiciones clave para que esa transformación sea efectiva. La primera, disponer de información clara y actualizada sobre los instrumentos disponibles. La segunda, reforzar la colaboración, dado que la economía azul es transversal y abarca desde la pesca y la acuicultura hasta el turismo, la actividad portuaria o las energías marinas. “Los grandes retos no pueden abordarse de forma individual”, insistió. Y, por último, adoptar una visión estratégica que permita aportar valor añadido a los proyectos y alinearlos con las prioridades europeas.

Rubén González, director de la Cátedra Milla del Conocimiento; y Ángela Pumariega, vicealcaldesa y concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación del Ayuntamiento de Gijón/Xixón / Marta Martín

Estrategias marítimas europeas: el marco en el que se juega la financiación

Tras la apertura institucional, la jornada entró en el terreno técnico con la intervención de Marta Pascual, representante del Hub Nacional Español del Plan de Acción del Atlántico. Su exposición situó el debate en el marco de la Política Marítima Integrada de la Unión Europea, que engloba todas las temáticas relacionadas con el entorno marino.

“Es un momento clave”, afirmó, subrayando que “cuanto más conectados estemos a lo que ocurre, mejor nos posicionaremos hacia futuras financiaciones y hacia las actuales”. Pascual explicó que España participa en distintas estrategias de cuenca marítima. En el ámbito atlántico, la estrategia se articula en cuatro pilares: puertos, formación y competencias (las denominadas blueskills), energías renovables marinas y medioambiente y salud costera. España lidera el pilar vinculado a puertos desde Vigo. En paralelo, recordó la existencia de la iniciativa WestMED en el Mediterráneo Occidental, centrada en promover una economía azul sostenible en esa cuenca.

La clave, señaló, es el encaje temático de los proyectos. Existen convocatorias específicas para la descarbonización del transporte marítimo, para estudiantes que deseen cursar másteres en energías renovables marinas, para el desarrollo de gemelos digitales aplicados al entorno marítimo, para turismo azul o para reforzar el conocimiento marino y la protección de los ecosistemas. “Dependiendo de la temática, existen unas u otras vías de financiación”, explicó.

Marta Pascual, representante del Hub Nacional Español del Plan de Acción del Atlántico / Marta Martín

El potencial estructural del sector en España fue abordado por Isabel Camacho, jefa de área de Economía Azul en la Subdirección General de Sostenibilidad Económica y Asuntos Sociales de la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La economía azul, señaló, engloba “todos los sectores relacionados con los océanos y tiene en la pesca y la acuicultura dos pilares históricos fundamentales".

Estos sectores, remarcó, son clave como fuente alimentaria y como generadores de empleo en ciudades costeras. “Son pilares centrales de la estrategia y de la financiación”, afirmó. En ese contexto, destacó iniciativas como REECEA, una red de espacios de conocimiento orientada a fortalecer la colaboración entre ciencia, innovación, administraciones públicas y sector pesquero y acuícola. Esta red pone a disposición del sector boletines, mapas de ayudas, eventos y resúmenes informativos para facilitar el acceso a oportunidades.

Camacho explicó también el funcionamiento del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), alineado con los grandes objetivos políticos de la Unión Europea, desde una Europa más competitiva e inteligente hasta una Europa más verde, social e inclusiva. España desarrolla este programa con prioridades propias y asignaciones económicas diferenciadas, concentrando un porcentaje significativo en la prioridad vinculada a la competitividad azul. A estos instrumentos se suman otras líneas como el Plan de Recuperación Next Generation EU-PRTR, el PERTE Mar-Industria o la línea ICO-MAPA-SAEC.

Cooperación obligatoria para acceder a Europa

La dimensión de la cooperación territorial fue abordada por Elena Barrios, consejera técnica de la Subdirección General de Cooperación Territorial Europea de la Dirección General de Fondos Europeos. En su intervención explicó que los programas Interreg exigen proyectos en colaboración con socios de otros países, lo que obliga a construir alianzas internacionales.

En el caso de Asturias, señaló dos grandes espacios de oportunidad; por un lado, el Programa Espacio Atlántico, con una dotación FEDER de 113 millones de euros, y el Programa SUDOE, con 125,2 millones. El primero requiere socios de países como Portugal, Francia o Irlanda y se orienta a objetivos vinculados a innovación, sostenibilidad ambiental, cohesión social y turismo sostenible. El segundo exige cooperación con Portugal y Francia y prioriza ámbitos como la prevención de riesgos, la salud, el envejecimiento o el reto demográfico. Ambas líneas mantendrán convocatorias activas a lo largo de 2026. Entre los proyectos ya financiados citó iniciativas como BlueSkilling Innovation, HYDEA, GreenMedPorts o SMAC.

La jornada se cerró con la intervención de Juan Carlos García, Punto Nacional de Contacto del Clúster 5 y delegado en el Comité de Programa del Clúster 6 de Horizonte Europa en el CDTI. Explicó que Horizonte Europa se estructura en tres grandes pilares: ciencia excelente, desafíos globales y competitividad industrial, y Europa innovadora. La mayoría de las convocatorias, precisó, requieren consorcios formados por al menos tres entidades legales independientes de tres Estados miembros diferentes.

Isabel Camacho, jefa de área de Economía Azul en la Subdirección General de Sostenibilidad Económica y Asuntos Sociales de la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación; Elena Barrios, consejera técnica de la Subdirección General de Cooperación Territorial Europea de la Dirección General de Fondos Europeos; y Juan Carlos García, Punto Nacional de Contacto del Clúster 5 y delegado en el Comité de Programa del Clúster 6 de Horizonte Europa en el CDTI / Marta Martín

En el ámbito de la economía azul, destacó las oportunidades dentro del Clúster 6, que abarca biodiversidad, sistemas alimentarios, economía circular, medioambiente limpio, acción climática y gobernanza, con convocatorias previstas en abril y septiembre. También puso el foco en la Misión Océanos y Aguas, cuyo objetivo es restaurar la salud de océanos y aguas antes de 2030, y en partenariados cofinanciados como Water4All, centrado en la seguridad hídrica a largo plazo, o el Sustainable Blue Economy Partnership, orientado a una economía azul climáticamente neutra, productiva y competitiva.

El mensaje transversal que dejó la jornada fue que la financiación existe y es amplia, pero exige estrategia, cooperación internacional y proyectos bien alineados con las prioridades europeas. En ese escenario, Gijón aspira a convertir su tradición marítima y su capacidad tecnológica en una ventaja competitiva capaz de situar a la ciudad en el mapa de la economía azul europea.