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SKF impulsa el cambio hacia una fabricación sin emisiones

| SKF

La fábrica de rodamientos para automoción en Tudela (España) se une a la fábrica de rodamientos industriales de Steyr (Austria) como los primeros centros de fabricación sin emisiones del Grupo SKF.

La fábrica de rodamientos de automoción en Tudela se ha convertido en la segunda planta de fabricación del Grupo SKF en ser neutra en carbono. Junto con la fábrica de Steyr (Austria), que fabrica rodamientos para usos industriales, han reducido sus emisiones anuales combinadas de CO2 en unas 22.000 toneladas.

La reducción de las emisiones de CO2 se ha conseguido mediante un conjunto de inversiones en la mejora de los procesos, maquinaria de alta eficiencia energética, paneles solares y la obtención de electricidad renovable. Conforme a los estándares Gold Standard, tanto en Steyr como en Tudela se están compensando aproximadamente 500 toneladas de emisiones de CO2 por año procedentes de las instalaciones de calefacción.

Bernd Stephan, Presidente de Automotive and Aerospace: "En el mundo no hay muchos problemas más urgentes que el del cambio climático, y todo lo que podemos hacer para paliarlo es importante. Creo que el éxito de nuestros equipos en Tudela y Steyr es significativo y es algo de lo que sentirnos orgullosos. Por supuesto que se han hecho inversiones en este sentido, pero la principal razón por la que se ha logrado es el enfoque y el compromiso de nuestros compañeros.

Julian Jimenez Argudo, Director de la fábrica de Tudela: "Poder ofrecer a nuestros clientes productos que han sido fabricados en una fábrica neutra en carbono nos diferencia del resto. Nuestro éxito en Tudela se debe a las mejoras en los procesos y a las inversiones en máquinas de bajo consumo y paneles solares. También se ha producido un cambio cultural, ya que todos en la fábrica trabajan activamente para reducir el uso de los recursos naturales."

Los objetivos climáticos de SKF se centran en la reducción de las emisiones en toda la cadena de valor. Con 2015 como punto de partida, SKF tiene como objetivo reducir sus emisiones de CO2 en la fabricación de cada tonelada de rodamientos vendida en un 40% para 2025. A finales de 2019, se ha logrado una reducción del 36%, lo que sitúa al Grupo SKF muy por delante de este objetivo ya de por sí ambicioso.

Además de las inversiones en fábricas y paneles solares eficientes desde el punto de vista energético, en la actualidad SKF obtiene aproximadamente el 50% de su consumo total de electricidad de fuentes renovables. SKF fue una de las primeras empresas en conseguir la certificación de la norma de gestión energética ISO 50001 a nivel mundial y también está trabajando con los proveedores para impulsar la eficiencia energética y la reducción del CO2 en toda la cadena de suministro.