TOMÁS BORJA - DIRECTOR RICOH ESPAÑA EN ASTURIAS

"La robotización o la inteligencia artificial permiten a las personas centrarse en tareas de valor añadido"

José Tomás Borja, director de Ricoh España en Asturias // Marta Martín Heres

"Tenemos el mejor talento y crecemos día a día. Gracias a ellos, hoy somos líderes en servicios digitales y ofrecemos innovadoras soluciones tecnológicas a clientes como Iberdrola, ArcelorMittal, Dupont...".

José Tomás Borja es el director de Ricoh España en Asturias. Este profesional que cuenta con más de 30 años en el sector tecnológico en empresas como Gestetner, NRG o Ricoh, es el encargado de dirigir el primer hub tecnológico de la compañía en España que cuenta en la actualidad con más de 300 empleados en el Parque Tecnológico de Asturias.

¿Cómo se han adaptado para abordar el reto de transformación digital?

En Ricoh llevamos más de 85 años transformándonos, acompañando a las empresas en la creación del puesto de trabajo. Al igual que nuestros clientes, hemos tenido que evolucionar para adaptarnos a las necesidades de este mundo cambiante. Antes solo éramos fabricantes de impresoras, ahora además somos integradores tecnológicos de soluciones de comunicación y colaboración, infraestructura IT, cloud, ciberseguridad...

Por suerte, en Ricoh adoptamos nuevas formas de trabajar más ágiles y flexibles hace unos años y ahora podemos ayudar a nuestros clientes en los desafíos que presenta el trabajo híbrido: desde equipar el nuevo puesto de trabajo digital, capacitar a los empleados con nuevas herramientas de colaboración/videoconferencia o desarrollar aplicaciones, portales, ecommerce y plataformas digitales para mejorar la experiencia de clientes, empleados, usuarios y ciudadanos.

¿Cuál ha sido el mayor reto para Ricoh en Asturias en estos últimos años?

Hace ahora 7 años, Ricoh apostaba por Llanera para abrir su primer hub tecnológico, un centro de competencias digitales con apenas 50 empleados. Ahora, las instalaciones albergan más de 300 profesionales, expertos en las mejores tecnologías y metodologías (Microsoft, Java, .Net, Alfresco, Liferay, DevOps, AWS, Azure, ciberseguridad, data center...), certificados con los máximos estándares, que operan en remoto para clientes de todo el mundo.

Tenemos el mejor talento y crecemos día a día. Gracias a ellos, hoy somos líderes en servicios digitales y ofrecemos innovadoras soluciones tecnológicas a clientes como DIA, Iberdrola, ArcelorMittal, Puig, Allfunds Bank, Principado de Asturias, Universidad de Oviedo, Dupont, Gobierno de Navarra y diferentes ministerios, entre otros. Son un referente a nivel global y también local: llevamos dos años siendo reconocidos con el Premio Impulso TIC de los Colegios Oficiales de Ingenieros e Ingenieros Técnicos en Informática de Asturias y hemos tenido el placer de trabajar junto al director general de Seguridad y Estrategia Digital del Principado, Javier Fernández, en la creación del portal coronavirus.asturias.es, premio a la Mejor Web del periódico El Comercio.

José Tomás Borja, director de Ricoh España en Asturias // Marta Martín Heres

¿Cuáles cree que son los principales lastres en materia tecnológica para las empresas asturianas

Uno de nuestros últimos informes apunta que el presencialismo y las tareas repetitivas siguen siendo uno de los hándicaps cuando se emprende ese viaje en la transformación, sobre todo en pequeñas y medianas empresas. La tecnología puede ayudar a desbloquearlo. Por una parte, el trabajo híbrido está siendo adoptado por gran parte de las organizaciones como el modelo imperante, que mejora la conciliación, el bienestar, la experiencia de las personas en el trabajo y la productividad. Por otra parte, las empresas asturianas deben poner en valor el trabajo de sus empleados, aprovechando su talento allá donde decidan trabajar y evitando que decaiga su compromiso con tareas repetitivas y monótonas. Tecnologías como la robotización o la inteligencia artificial permiten a las personas centrarse en tareas de valor añadido.

¿Qué consejo le daría a las empresas para actualizarse respecto a la innovación en los procesos?

Todo aquello que pueda hacer una máquina, que no lo haga una persona. Debemos abrazar el progreso, porque es una apuesta de futuro segura. Dos de cada tres empresas que no se han sumado a la transformación digital, han acabado desapareciendo en los últimos 5 años. Mi consejo es automatizar los procesos, como las facturas, albaranes, selección de personal, firma y validación... Pongamos la tecnología al servicio de las personas, aprovechemos todo su potencial y eliminemos los procesos basados en papel, que siempre son lentos, arduos y susceptibles al error humano.

Desde Ricoh, ¿sienten preocupación por la vulnerabilidad en materia de seguridad?

Aunque en los últimos tiempos han proliferado los ataques de ransomware como Ryuk, Sodinokibi y Maze, la ciberdelincuencia siempre ha existido. Cierto es que, con el auge del trabajo a distancia, dispositivos móviles, portátiles y datacenters en las empresas, las herramientas de seguridad perimetral y endpoint se han hecho más que necesarias. Precisamente en 2019 adquirimos ZeedSecurity, una empresa con más de 30 años de experiencia en ciberseguridad y con capacidades de peritaje judicial informático forense, reconocida y certificada por los más altos estándares de seguridad, como el Esquema Nacional de Seguridad o el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).

José Tomás Borja, director de Ricoh España en Asturias // Marta Martín Heres

¿Cuál es el mayor reto de las empresas asturianas respecto a la ciberseguridad?

La seguridad es un must en cualquier empresa. Pero no debemos quedarnos en el firewall y el antivirus; debe ser integral, dinámica y permanente. La seguridad debe ser transversal en todo nuestro negocio, en los dispositivos que conforman el puesto de trabajo de nuestros empleados, en la gestión documental y archivo digital, en el centro de datos, hasta en nuestras webs, portales, apps y redes sociales. Cualquier debilidad puede ser aprovechada por los amigos de lo ajeno para hacer de las suyas.Además, la protección debe ser dinámica, en continua adaptación a nuevos entornos, nuevos retos, nuevos requisitos normativos... Y, sobre todo, debe ser permanente, con una monitorización constante y un control exhaustivo, donde las herramientas con inteligencia artificial son un gran aliado.

Finalmente, no nos olvidemos de las personas: el error humano es la causa del 95% de los ciberataques. Debemos formar e instruir a nuestros empleados para que estén alerta, no ejecuten archivos sospechosos adjuntos en el correo electrónico, la suplantación de identidad o phishing, el fraude del CEO...

¿Está la Administración Pública asturiana preparada en materia de ciberseguridad?

En España se han producido más de 40.000 ciberataques diarios en 2021, lo que nos posiciona como el tercer país del mundo que más ciberataques sufre. Un dato que, sumado a que casi 3 millones de pymes en España están poco o nada protegidas contra hackers, hace a los negocios carne de cañón de los delincuentes. Nadie puede asegurar al 100% que se encuentra a salvo de los ciberataques. Sirva como ejemplo los últimos casos sucedidos con el SEPE, Facebook, Glovo, Mediamarkt, y en el caso de administraciones públicas, los ayuntamientos de Fuenlabrada, Castellón o Sevilla. En muchas ocasiones, además de la prevención, es importante ser ágiles a la hora de hacer frente y responder con inmediatez a los ataques.

¿Cree que la pandemia ha sido un punto de inflexión, respecto a la interconectividad?

La pandemia ha sido clave para que los más reticentes entiendan la importancia de tenerlo todo conectado. El punto de partida lo marcó aquel 14 de marzo con el confinamiento domiciliario. Muchas empresas se dieron cuenta que su talento no estaba conectado. La transformación digital se convirtió en ese lobo del que siempre se habla y que solo se teme cuando se le ven las fauces. Y empezaron las carreras por habilitar puestos de trabajo remoto con portátiles, oficinas en casa, nuevas herramientas para colaborar... y todo ello sin ninguna adopción ni capacitación por parte de los empleados. Lo sufrieron las personas que no estaban capacitadas, pero también los centros de datos que no estaban preparados para el aumento desmedido de hiperconectividad. De repente, se activaron las firmas digitales, las migraciones al cloud, el tráfico de datos en videoconferencias se multiplicó exponencialmente. Y esa interconectividad también la vimos en la administración pública. Tuvimos el placer de trabajar junto al Principado en el portal coronavirus.asturias.esque ponía al servicio del ciudadano toda la información y actualidad local sobre la evolución de la pandemia.

Esto debe servirnos para elaborar lecciones aprendidas. Aprender a evolucionar de manera natural, y no con trasiegos que pueden poner en peligro la sostenibilidad y el futuro de los negocios. Aprender a ser flexibles y ágiles, y no dar marcha atrás en este viaje de transformación digital. Algunas (pocas) empresas han vuelto al modelo totalmente presencial que tenían antes de la pandemia. ¡Craso error! Si has palpado los beneficios de la tecnología y has dado el salto, no lo tires todo por tierra, mantenla como una aliada.