TSK entrega a la CFE la central de 499 MW de Mérida, su mayor proyecto en México y primera gran prueba como empresa cotizada
La entrega llega un día antes de que TSK debutara en el Mercado Continuo de la Bolsa española, el 13 de mayo, como primera ingeniería española en estrenar el parqué nacional en 2026. América genera el 78% de sus ingresos y México es uno de sus mercados más consolidados.
El 12 de mayo de 2026, a las 00:00 horas, la Comisión Federal de Electricidad de México (CFE) puso en operación comercial la Central de Ciclo Combinado Elvia Carrillo Puerto, en Mérida, Yucatán. Capacidad neta: 499 MW. Beneficiarios directos: más de 1,53 millones de habitantes de la Península de Yucatán. Constructor del proyecto: TSK, la ingeniería asturiana con sede en el Parque Científico y Tecnológico de Gijón.
El timing no puede ser más significativo. Un día después de entregar esta central, TSK debutaba en el Mercado Continuo de la Bolsa española, convirtiéndose en la primera ingeniería española en estrenar el parqué nacional en 2026. La central de Mérida, en ese contexto, no es solo un proyecto más en la cartera de la compañía: es la demostración en tiempo real de la capacidad de ejecución que sustenta su tesis inversora.
Un proyecto de cuatro años y alta complejidad técnica
La central —conocida durante su construcción como CCC Mérida o CCC Mérida IV— fue adjudicada a TSK en régimen EPC (Engineering, Procurement and Construction), lo que implica que la compañía asumió la responsabilidad integral del proyecto: diseño, aprovisionamiento de equipos, construcción y puesta en marcha. El contrato arrancó en 2022 y se ejecutó dentro del predio de la Central Termoeléctrica de Mérida.
La instalación se articula en torno a una configuración 1x1 con turbina de gas Mitsubishi M501JAC, una de las tecnologías más eficientes disponibles en el mercado de ciclos combinados de gas natural. Como parte del alcance, TSK también construyó dos subestaciones eléctricas con niveles de tensión de 115 y 230 kV, necesarias para integrar la nueva generación al Sistema Eléctrico Nacional con garantías de estabilidad y capacidad de distribución.
Gas natural como puente en la transición energética mexicana
La central opera con gas natural, un combustible que en el contexto mexicano representa una palanca de descarbonización frente a las plantas de fuelóil y carbón que todavía forman parte del mix eléctrico del país. La CFE estima que evitará la emisión de 1,49 millones de toneladas de CO₂ al año, equivalente a retirar de circulación unos 319.000 vehículos.
El proyecto se enmarca en la Estrategia Nacional del Sector Eléctrico de la presidenta Claudia Sheinbaum y forma parte de un plan más amplio de la CFE para reforzar la generación en la Península de Yucatán, donde el crecimiento económico, el turismo y las condiciones climáticas extremas generan picos de demanda que la infraestructura existente no podía cubrir con garantías.
TSK en México: una presencia que explica los números
La central de Mérida no es un proyecto aislado. TSK lleva años siendo uno de los ejecutores de referencia para la CFE en ciclos combinados, con una cartera histórica en México que incluye las centrales de Salamanca (950 MW), El Saúz (300 MW) y San Luis de Potosí (450 MW), entre otros proyectos. Es precisamente esa capacidad de ejecución a gran escala, en mercados internacionales y para clientes institucionales de primer nivel, la que explica por qué el 78% de los ingresos de TSK proviene de América.
Los números respaldan ese posicionamiento. TSK cerró 2025 con ventas de 1.035 millones de euros, un EBITDA de 99,7 millones (+37%) y un beneficio neto de 32 millones (+64%). A finales de ese año disponía de una cartera de 1.300 millones en 29 proyectos en doce países, a los que se suman otros 2.000 millones en contratos firmados o adjudicados desde octubre de 2024.
Con ese perfil, la compañía debutó el 13 de mayo en el Mercado Continuo a 5,05 euros por acción y una valoración de 582 millones de euros, con el respaldo de gestoras internacionales como Amundi, DNB Asset Management y Janus Henderson. La central de Mérida, entregada el día anterior en plenas condiciones de operación, es exactamente el tipo de proyecto que un inversor institucional quiere ver antes de comprometer capital: alcance complejo, cliente solvente, resultado a tiempo.