Economía del dato

Un espacio de datos permitirá predecir la ocupación de las zonas de carga y descarga

Un espacio de datos permitirá predecir la ocupación de las zonas de carga y descarga
NEXMO, impulsado por la Universidad Carlos III de Madrid dentro del proyecto MovEDIHub y financiado por la Unión Europea a través de la SEDIA, ya tiene desplegada su infraestructura tecnológica de la mano de Orange y Libelium.

Un repartidor de última milla pierde una parte considerable de su jornada buscando dónde parar. El ayuntamiento sabe cuántas plazas de carga y descarga hay y dónde están. La empresa de reparto sabe qué rutas hace y a qué horas. El gestor del tráfico sabe cómo circula la ciudad. Y ninguno de los tres tiene los datos de los otros dos.

Esa dispersión —información valiosa repartida entre organizaciones que no se la intercambian— es el problema que intenta resolver NEXMO, el espacio de datos de movilidad impulsado por la Universidad Carlos III de Madrid cuya infraestructura tecnológica acaban de desplegar Orange y la aragonesa Libelium.

Qué es exactamente un espacio de datos

Conviene precisarlo, porque el término se confunde con facilidad. Un espacio de datos no es una base de datos común donde todo el mundo vuelca lo suyo. Es un entorno donde cada participante conserva sus datos y decide qué comparte, bajo reglas comunes de gobernanza, seguridad y formato.

La pieza técnica que hace eso posible en NEXMO son los conectores Eclipse EDC, el estándar que Europa está impulsando para todos sus espacios de datos. Cada entidad determina qué información comparte, con quién y con qué finalidad, y puede retirar el acceso cuando lo considere necesario.

Esa capacidad de revocar es la diferencia práctica entre compartir y ceder, y es lo que hace que un competidor se siente a la mesa. En NEXMO, además, el entorno lo gestiona la universidad, lo que aporta la neutralidad que ninguna de las partes interesadas podría ofrecer.

Tres cosas que se pueden hacer con esto

Los casos de uso que ya permite la infraestructura son operativos, no urbanísticos.

Logística urbana. Mediante el análisis y la predicción de la ocupación de zonas de carga y descarga, permite optimizar las rutas de reparto de última milla: menos tiempo de espera, menos vueltas innecesarias y, en consecuencia, menos combustible y menos emisiones. Es el caso con retorno económico más directo para una empresa.

Seguridad vial. Cruzando información de accidentes, flujos ciclistas y otros indicadores de movilidad se generan mapas de riesgo que ayudan a planificar rutas más seguras para ciclistas, peatones y personas con movilidad reducida.

Planificación e infraestructuras. La conexión de fuentes distintas mejora la planificación de infraestructuras de transporte y permite analizar los desplazamientos cotidianos al trabajo para diseñar soluciones de movilidad más sostenibles y medir su impacto de forma objetiva, que es la parte que hoy casi nunca se hace.

El argumento pyme

Aquí está el elemento que trasciende a la movilidad urbana.

Uno de los objetivos declarados de NEXMO es democratizar el acceso a los datos de movilidad, de modo que pymes tecnológicas, empresas de movilidad y operadores logísticos puedan participar en ecosistemas que tradicionalmente estaban reservados a grandes organizaciones.

"Con este espacio de datos, las pymes tecnológicas dejan de ser espectadoras", sostiene Alicia Asín, consejera delegada de Libelium. "Ahora pueden competir en igualdad de condiciones y utilizar información en tiempo real para optimizar rutas, recortar la huella ambiental y mejorar la sostenibilidad real de nuestras smart cities".

El planteamiento apunta justo al hueco que quedó a la vista la semana pasada en el encuentro de AMETIC, donde se constató que España lidera rankings de uso de inteligencia artificial pero solo una de cada seis pymes la ha llevado a sus procesos. El acceso al dato es una de las barreras que explican esa distancia: sin información no hay modelo, y hasta ahora los conjuntos de datos útiles estaban en manos de quien podía pagarlos o generarlos.

Íñigo Polo, director de Sector Público y Servicios Digitales de MasOrange, lo sitúa en el mismo terreno: "el verdadero valor de los datos surge cuando somos capaces de convertirlos en decisiones y soluciones con impacto real".

Y Fernando Martín, director del espacio de datos NEXMO, aporta el matiz metodológico: el objetivo es "aplicar la información precisa y concreta a cada caso de uso, en lugar de manejar datos al por mayor".

Una pieza de un tablero más grande

NEXMO no aparece en el vacío. Es el segundo espacio de datos sectorial que se pone en marcha en España en pocas semanas, después de que el grupo hospitalario Vithas abriera su espacio de datos sanitarios a farmacéuticas, universidades y sector público.

Ambos responden a la misma política. En el encuentro de AMETIC, la directora general del Dato, Ana Palacios, cifró en más de 300 millones de euros los fondos movilizados en el plan de impulso de espacios de datos sectoriales, y citó expresamente el de movilidad entre los avances, con al menos 58 casos de uso identificados. Su formulación fue que los datos deben entenderse "como una nueva infraestructura estratégica para el siglo XXI, equiparable a lo que fueron las carreteras o las redes energéticas en el XX".

Lo que todavía no se sabe

Conviene situar la fase con precisión. Lo que se ha anunciado es el despliegue de la infraestructura tecnológica, no un ecosistema en funcionamiento. La comunicación no detalla cuántas organizaciones participan ya, qué conjuntos de datos están efectivamente disponibles ni desde cuándo, y tampoco el importe de la financiación europea recibida a través del proyecto MovEDIHub.

La aspiración de convertirse en uno de los espacios de datos de movilidad de referencia del sur de Europa es, de momento, eso: una aspiración declarada.

Y ahí está la prueba que decidirá si esto funciona. La tecnología de los espacios de datos ya está resuelta —EDC es un estándar y hay proveedores capaces de desplegarlo—. Lo difícil es lo otro: convencer a un ayuntamiento, a una flota de reparto y a un operador de datos de que compartan lo que hoy consideran su ventaja. Eso no lo resuelve un conector.