OAP COIIAS

El Showroom del COIIAS crece en la FIDMA al ritmo del ecosistema tecnológico asturiano

El V Showroom Tecnológico de la Oficina Acelera Pyme del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales del Principado de Asturias (OAP COIIAS) en la Feria Internacional de Muestras de Asturias cierra edición con un feedback muy positivo por parte de las empresas participantes / Marta Martín

En la Feria Internacional de Muestras de Asturias (FIDMA) conviene no dar demasiadas cosas por hecho. Uno puede empezar el recorrido pensando que sabe lo que va a encontrarse y terminar delante de una cámara capaz de mostrarle el calor que desprende su propia cara, viendo cómo un robot decide qué herramienta necesita, descubriendo que una pieza industrial de la que no queda ni un plano puede recuperarse digitalmente o cruzándose con un dispositivo que ayuda a una persona a volver a levantar el pie.

Y de eso ha habido bastante durante los 16 días del V Showroom Tecnológico de la Oficina Acelera Pyme del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales del Principado de Asturias (OAP COIIAS). Inteligencia artificial, robótica, IoT, realidad extendida, termografía, drones, escaneado 3D o automatización fueron pasando por un espacio que este año quiso hacer algo más que exhibir tecnología: ponerla a funcionar delante de quien se acercase.

“En esta quinta edición quisimos reforzar el carácter práctico y participativo del Showroom”, explica Noemi Goilón, responsable de Formación y Transformación Digital del COIIAS. “Quienes se acercaron al stand no encontraron una exposición tradicional, sino demostraciones y casos de uso reales relacionados con diferentes tecnologías como la inteligencia artificial, la robótica, la automatización, la realidad virtual o el análisis de datos, entre otras soluciones”.

Porque algunas de estas tecnologías nos suenan de sobra, aunque no siempre sepamos muy bien qué hacen cuando entran en una fábrica, un hospital o una pequeña empresa, pero otras todavía necesitan explicación. “La idea no era simplemente mostrar tecnología, sino ayudar a entenderla. Qué problema puede resolver, cómo puede aplicarse en una empresa y qué beneficios concretos puede aportar”, añade Goilón.

Noemi Goilón, responsable de Formación y Transformación Digital del COIIAS; y Mónica González, ingeniera industrial y representante del COIIAS en la FIDMA / Marta Martín

Esta edición ha permitido además ampliar el escaparate. El showroom ha reunido este año más empresas y soluciones que nunca, una evolución que desde el COIIAS leen no solo como el crecimiento de la propia iniciativa, sino también como un reflejo de lo que está ocurriendo fuera del recinto ferial. “Creemos que refleja tanto la evolución del ecosistema tecnológico asturiano como el creciente interés y las necesidades de las empresas por implementar nuevas soluciones”, señala Goilón.

Ese crecimiento amplía también las posibilidades de que ambos lados terminen encontrándose: quien tiene un problema por resolver y quien dispone de la tecnología para abordarlo. “El feedback de las empresas participantes ha sido muy positivo y para nosotros es una señal de que crear estos puntos de encuentro entre oferta tecnológica y necesidades empresariales tiene cada vez más sentido”, valora Goilón.

Primero el problema; después, la tecnología

En el showroom han habido novedades, sí, pero ser novedoso no es suficiente para ganarse un sitio. La OAP del COIIAS parte de las necesidades que detecta durante todo el año entre las pymes y profesionales con los que trabaja para buscar después tecnologías capaces de responder a ellas: “No seleccionamos una tecnología solo porque sea novedosa o esté de moda, sino por su aplicación real y su capacidad para responder a retos concretos de las empresas”, señala Goilón.

Después de cinco ediciones, el COIIAS ha comprobado además que el interés aumenta cuando todo ese vocabulario tecnológico aterriza en ejemplos. “La tecnología despierta curiosidad, pero el verdadero valor aparece cuando la empresa entiende cómo puede aplicarla en su negocio”.

Un robot que todavía necesita que le enseñen

A primera vista, el protagonista de la demostración de CIS Robotics es un brazo robótico colaborativo. Sin embargo, el brazo llega hasta la empresa prácticamente sin saber qué tarea concreta tendrá que realizar.

“Trabajamos dos líneas: robótica a medida, es decir, crear una solución desde cero que no existe en el mercado, tanto el diseño mecánico, electrónico, la aplicación y la funcionalidad; y, por otro lado, automatización y control de procesos”, explicaba Adrián Álvarez, director técnico de CIS Robotics.

En FIDMA, la compañía mostró un brazo colaborativo equipado con una herramienta desarrollada a medida dentro de un proyecto de innovación de Sekuens. Su cometido es verificar el par de apriete de los tornillos de cuadros o armarios eléctricos. Mediante visión artificial, el sistema identifica la broca o vaso que necesita, lo recoge y lo cambia de estación.

Adrián Álvarez, director técnico de CIS Robotics; y María García, técnico en I+D / Marta Martín

“El brazo sí que es una herramienta comercial, pero te la dan, digamos, tonta. Te dan ese manual para que tú programes, pero luego tienes que hacerlo todo”, explicaba Álvarez. En este caso, CIS Robotics desarrolló la herramienta y añadió al robot la funcionalidad necesaria para desempeñar una tarea para la que no existía una solución comercial.

Y frente a la idea de que automatizar implica necesariamente una inversión gigantesca, Álvarez propone empezar por el tamaño del problema: “La robótica no deja de ser un medio para un fin”. 

Una IA que también tiene que portarse bien

La IA tampoco llegó al showroom con una única cara. Castroalonso presentó Kanguru, una aplicación dirigida a instituciones deportivas y víctimas de acoso en el ámbito del deporte; DataX, un proyecto para desarrollar un espacio de datos orientado a organizaciones sanitarias; y AIRONI, una solución relacionada con la reputación de los sistemas de inteligencia artificial.

Pero mientras la conversación pública se llena de posibilidades, Cristina Caldueño, CEO de Castroalonso, recuerda que también hay otra parte que conviene mirar: “Los riesgos están ahí, siempre van a estar; lo que tenemos que hacer es intentar prevenirlos con formación, con sensibilización”, defendía durante la feria.

Cristina Fernandez Caldueño, CEO de Castroalonso; y Mohamed Bouhindo, consultor de ciberseguridad / Marta Martín

Y el problema va bastante más allá de proteger un ordenador. “La ciberseguridad no es solo software o informática, sino también ciberseguridad de infraestructuras críticas”, señalaba Almuíña.

Su receta vuelve a una palabra bastante menos espectacular que inteligencia artificial, pero probablemente igual de importante: “prevención”.

Cuando quien tiene que encontrarte es una IA

Yelose Tech llegó a FIDMA siendo una empresa prácticamente recién estrenada. “La empresa la abrí en marzo de este año”, explicaba su CEO, Marina González. Y su propuesta parte de un gesto que hacemos varias veces al día: sacar el teléfono cuando necesitamos encontrar algo.

“La IA es la que ahora mismo encuentra los negocios; no funciona el posicionamiento que funcionaba antes”, asegura. Yelose Tech desarrolla páginas web a medida y con código propio pensando también en facilitar que los sistemas de inteligencia artificial puedan recorrerlas e interpretar su contenido.

La explicación que dieron en el propio showroom era bastante sencilla: “Cuando tú le preguntas ‘¿dónde comprar este tipo de calcetines?’, te va a decir la IA: ‘En tal tienda, que tiene una web accesible a esos robots’. Y para eso estamos nosotras”.

Patricia Quevedo, programadora en Yelose Tech y Marina González Suárez, fundadora y CEO / Marta Martín

La compañía quiere acercar además esa transformación a pequeñas empresas que no pueden asumir de golpe una gran inversión digital. “Lo primero es posicionarse. A lo mejor no tienen dinero para posicionarse con una página web de cinco páginas, pero sí pueden empezar a posicionarse con una de una. Esperar cinco años hasta que tengas el dinero de una web es estar perdiendo un montón de clientes”.

Yelose combina esta actividad con una vertiente formativa que constituye una de sus principales razones de ser. “Esa es nuestra misión principal”, señalaba su fundadora al hablar de la incorporación de mujeres al sector tecnológico. La empresa busca ofrecer una formación más flexible y vinculada al trabajo real, especialmente para quienes encuentran barreras en los itinerarios educativos convencionales o tienen dificultades de conciliación.

Escanear es solo el principio

En IIR3D, la explicación inicial consigue que una tecnología aparentemente compleja resulte bastante familiar. “El escaneado 3D es la transformación de un objeto físico a un objeto digital, que es muy similar al escaneado de documentos que conocemos nosotros de toda la vida”, señalaba Radek Polchlopek, su fundador.

La empresa trabaja fundamentalmente en el ámbito industrial y utiliza esta tecnología para agilizar procesos de fabricación. Sin embargo, capturar la geometría de una pieza es solo el comienzo.

“Muchas veces los clientes preguntan por el escaneado, pero después nos damos cuenta de que el escaneado es solo el primer paso”. A continuación llega el postprocesado, que permite transformar la captura inicial en modelos 3D de calidad con los que realmente pueda trabajar el cliente. De hecho, desde su punto de vista, es en el postprocesado donde reside el verdadero valor.

Radek Polchlopek, fundador de IIR3D / Marta Martín

Una de sus aplicaciones más interesantes aparece cuando una industria necesita recuperar una pieza antigua: “Una pieza, digamos, obsoleta, que hay que fabricar pero de la que no se dispone de ningún tipo de información; no hay planos ni mucho menos 3D. Nosotros la escaneamos y refinamos ese diseño”. El proceso permite además introducir mejoras solicitadas por el cliente o adaptar el diseño a una tecnología de fabricación distinta.

Sensores para no tener que ir a mirar

Existe cierto tipo de tareas que todavía se hacen porque siempre se han hecho así: alguien va hasta un depósito, comprueba un nivel y vuelve; o alguien recorre varias neveras para comprobar que todas mantienen la temperatura correcta. Koelus trabaja para que, cuando tenga sentido, nadie tenga que desplazarse solo para mirar un dato.

“Tratamos de optimizar procesos y el uso de recursos, intentando maximizar la eficiencia de nuestros clientes mediante redes inalámbricas que no requieren ningún tipo de cableado ni obras complejas”, explica Diego Cantera, responsable de marketing y desarrollo de negocio de Koelus.

La compañía mostró en FIDMA soluciones IoT capaces de integrarse con los sistemas operacionales y de gestión que ya utilizan sus clientes. “Toda esa información puede ser integrada directamente en los sistemas BMS o SCADA, por lo que no requieren ni sustituirlos, ni hacer obras complejas, ni parar la actividad”.

Diego Cantera, responsable de marketing y desarrollo de negocio de Koelus / Marta Martín

Un caso concreto: uno de sus clientes tenía alrededor de veinte grandes depósitos de agua repartidos por una instalación de varias hectáreas y carecía de información sobre ellos en tiempo real. Cablearlo todo resultaba costoso y obligaba a interferir en la actividad. “Ahora tienen la información en tiempo real de todos esos depósitos de agua, pueden ver históricos y generar alertas”, cuenta.

Otra situación fue durante el apagón, cuando una de las soluciones que implantaron en hospitales que tenían sensorizados (la monitorización de grupos electrógenos) demostró que de verdad funcionaba. No hace falta, sin embargo, esperar al próximo apagón. “Es muy importante tener información en tiempo real de tus procesos y poder automatizar algunas cosas”, señala Cantera.

No ve el alma, pero casi

En el espacio de Abeon, una cámara térmica enfocaba a quienes pasaban por delante y devolvía en una pantalla una imagen coloreada según la temperatura. Por ejemplo, en las personas, aparecían más oscuras las comisuras de ojos y labios porque son algunas de las zonas más calientes de una cara.Y es que la termografía hace visible algo que nuestros ojos no pueden ver.

“Nosotros somos termógrafos y pilotos de dron. Con esas dos tecnologías lo que hacemos es darle una visión un poco más completa al día a día de los proyectos”, explicaba Pablo Argüelles, director general de esta compañía que trabaja en seguimientos de obra e inspecciones para conocer el estado de plantas e instalaciones en condiciones de funcionamiento y ayudar al cliente a decidir dónde intervenir. 

Pablo Argüelles, director general de Abeon / Marta Martín

A FIDMA llevaron una cámara térmica profesional y un nuevo dron equipado también con cámara térmica que ya utilizan, por ejemplo, en inspecciones de instalaciones fotovoltaicas. “Nosotros hacemos toda la captura, luego también nos encargamos del procesamiento y preparamos los informes”.

Pero ¿qué permite ver realmente? “Al final es como tener un dato más que normalmente no tenías porque no lo ves”. La temperatura interviene en multitud de procesos industriales y observar cómo se comporta puede aportar información sobre una soldadura, una pieza sometida a fatiga, un sistema eléctrico o una tubería: “Puedes ver dónde está fallando o dónde ha tenido un mayor desgaste. Entonces, actúas. En lugar de cambiar una tubería completa, cambias justo esta curva”.

“En el papel todo funciona”

Loutkar Robotics acudió por primera vez a FIDMA con Orcity, su primer dispositivo para la movilización del tobillo. “Es un dispositivo que permite a las personas que tienen un pie flácido, pie caído, ayudarles a levantar la punta del pie y evita que tropiecen y que tengan caídas”, explican Francisco Pérez, CTO de Loutkar Robotics y Sonia Aladro, la CEO.

Y en la feria ocurrió justo lo que buscaban: que las personas pudieran conocerlo y probarlo. Durante la entrevista, acababan de utilizarlo con una mujer que, tras una operación, tenía dificultades para levantar ambos pies. Primero probó uno de los dispositivos y terminó caminando por el espacio con los dos.

Sonia Aladro, CEO de Loutkar Robotics; y Francisco Pérez, CTO / Marta Martín

Esa interacción con personas es, precisamente, una de las partes más difíciles de desarrollar una tecnología que debe trabajar directamente con el cuerpo humano. “En el papel todo funciona, en el ordenador todo se mueve muy bien, pero realmente lo más importante es tener pacientes y personas que lo prueben”, reconoce Pérez. 

La colaboración con clínicas y profesionales sanitarios ha sido determinante para adaptar el desarrollo, porque hay cosas que la ingeniería por sí sola no puede resolver. “Yo soy ingeniero, pero como no tengas a alguien con ese ojo clínico que te diga ‘esto sí, esto no, por aquí, por allí’...”. A ese factor humano se suma además todo el recorrido regulatorio necesario para avanzar hacia su certificación como dispositivo médico. 

Orcity tampoco pretende ser el final del camino. La patente de Loutkar Robotics contempla tres dispositivos capaces de trabajar de forma independiente o conjunta sobre tobillo, rodilla y cadera. “A partir de septiembre queremos centrarnos en rodilla”.

Una Asturias que todavía no existe

También hubo espacio para jugar un poco con el futuro. Immersive Oasis desarrolló junto al COIIAS una experiencia interactiva que permitía a los visitantes fotografiarse dentro de diferentes escenarios de una Asturias futura.

“A través de esto conoces a las empresas que están desarrollando productos innovadores en Asturias”, explicaba Gabriel Cerra, CEO de Immersive Oasis. El photocall permitía visualizar “el camino que se pretende seguir en Asturias hacia la energía verde, la conectividad y toda la experiencia digital dentro de la Asturias que conocemos”.

La clave estaba precisamente en no borrar el presente para imaginar el futuro. “Hay una serie de paisajes y entornos que están llevados al futuro, sin desconectarnos del presente”, señalaba.

Gabriel Cerra, CEO de Immersive Oasis / Marta Martín

La compañía utilizó tecnología web para desarrollar una experiencia ligera que pudiera funcionar en distintos equipos e incorporó también inteligencia artificial dentro del proceso creativo de los escenarios. Pero la actividad de Immersive Oasis va bastante más allá del photocall. Trabaja en realidad extendida aplicada a industria, formación médica y terapias digitales.

Una de sus líneas más avanzadas utiliza realidad extendida con pacientes con dolor crónico. En lugar de realizar los ejercicios de rehabilitación convencionales dentro del entorno habitual, los movimientos diseñados junto al equipo médico se trasladan a experiencias gamificadas que pueden adaptarse a cada paciente.

“Los resultados están siendo espectaculares a nivel de reducción del dolor”, afirmaba Cerra. Pero hay otro resultado que quizá explique todavía mejor el potencial de la herramienta: “Los propios pacientes se dan cuenta de que hacen movimientos que fuera no harían”.

Estuvieron presentes en el showroom también OneTec, con soluciones de captura certificada de imágenes y vídeos y gestión integral de intervenciones; NB-GEO, con tecnologías de realidad mixta, drones, digitalización espacial de alta precisión y escáner láser; Visualit, con experiencias inmersivas desarrolladas mediante realidad virtual, inteligencia artificial, animación y soluciones web; Digitalicent y Obelisk.

Las Oficinas Acelera Pyme, puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación digital y de la Función Pública a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuentan en su convocatoria 2025 con un importe de ayuda concedida de más de 29 millones de euros para impulsar la digitalización de pymes, autónomos y emprendedores. El importe de la ayuda máxima es del 80% del presupuesto subvencionable y está financiada por la Unión Europea, Fondos Europeos de Desarrollo Regional (FEDER) del periodo 21-27.