Industria del dato

La IA ya no busca solo energía barata: busca territorios que aguanten calor, agua y red

Akaysha Energy

Los centros de datos han dejado de ser una infraestructura invisible. La expansión de la inteligencia artificial los convierte en una nueva industria electrointensiva y climáticamente expuesta. Para España, que quiere atraer gigafactorías de IA y hubs digitales, la pregunta ya no es solo cuánta energía renovable tiene. Es si dispone de red, agua, refrigeración, seguros y territorios capaces de sostener esa carga.

Los centros de datos han dejado de ser una infraestructura invisible. La expansión de la inteligencia artificial los está convirtiendo en una industria electrointensiva, territorial y climáticamente expuesta. Y eso cambia la pregunta que se hacen los inversores.

Durante años, instalar un centro de datos se decidía por energía, suelo, fibra y permisos. La nueva capa es otra: qué territorios aguantarán mejor el calor extremo, el estrés hídrico, los incendios, las restricciones de agua, el coste de refrigeración y la presión de los seguros.

El centro de datos ha dejado de ser una instalación digital. Es una industria que compite por red, agua y suelo con el resto de la economía.

La parte industrial de la nube

La factura eléctrica lo explica. Según la Agencia Internacional de la Energía, los centros de datos consumieron alrededor del 1,5% de la electricidad mundial en 2024, unos 415 TWh, y esa demanda podría más que duplicarse hasta unos 945 TWh en 2030. La misma agencia calcula que un centro de datos orientado a IA puede consumir tanta electricidad como 100.000 hogares, y que los mayores en construcción multiplican esa cifra por veinte.

Esa magnitud reordena el mapa. El centro de datos compite por la misma red eléctrica que la electrificación industrial, la movilidad, el hidrógeno, el almacenamiento o las nuevas fábricas. No es un consumidor digital. Es un competidor industrial por el recurso más escaso: la conexión.

El cuello de botella es la red

La propia Agencia Internacional de la Energía avisa de que hasta un 20% de los proyectos de centros de datos planificados podría retrasarse si no se resuelven los problemas de red. Las colas de conexión son largas. Construir nuevas líneas de transporte puede llevar de cuatro a ocho años en economías avanzadas. Los plazos de componentes críticos como transformadores y cables se han duplicado en tres años.

Agua, calor y seguros: la nueva due diligence

Uptime Institute lleva años avisando de que los fenómenos meteorológicos extremos son más frecuentes y severos. Operadores y propietarios deben evaluar su resiliencia ante inundaciones, tormentas, incendios o calor extremo.

El coste tiene número. El World Economic Forum estima que los riesgos climáticos, con el calor extremo a la cabeza, podrían elevar los costes anuales de operación de los centros de datos hasta 81.000 millones de dólares en 2035 y 168.000 millones en 2065. Calcula además que el impacto climático acumulado podría llegar a 3,3 billones de dólares en 2055 en un escenario de altas emisiones.

El agua es la otra mitad del problema. Según MSCI, la IA y el cloud están empujando la construcción de centros de datos hacia zonas con estrés hídrico: cerca de una cuarta parte de las instalaciones actuales y casi un tercio de las que están en obra podrían sufrir más escasez de agua en 2050. La misma firma calcula que el consumo mundial de agua de estas instalaciones ronda los 560.000 millones de litros al año y podría subir hasta 1,2 billones en 2030.

Para el inversor, la conclusión es directa. La red IIGCC resume que el riesgo físico se traduce en daños patrimoniales, interrupciones, mayores costes de refrigeración y de insumos. Obliga, además, a evaluar a la vez descarbonización, naturaleza y resiliencia, no solo emisiones.

España quiere entrar en la liga

España juega esa partida. El Gobierno aprobó el 16 de junio una inversión de 719 millones de euros, a través de SETT, en un consorcio público-privado para desarrollar una gigafactoría de IA. La candidatura, multisede, apunta a Móra la Nova y San Fernando de Henares.

En paralelo, Iberdrola presenta el proyecto Madrid Sur: un complejo de 160.000 metros cuadrados, con 144 MW dedicados al procesamiento de datos, 230 MW de conexión eléctrica y una demanda anual estimada de 1 TWh. La inversión vinculada a su alianza con Echelon supera los 2.000 millones de euros.

La patronal Spain DC proyecta que, si se mantiene la tendencia, España podría alcanzar 2.180 MW de capacidad en cinco años, con 21.800 millones de inversión directa y más de 36.500 millones indirecta. En un escenario menos favorable, se quedaría en 1.400 MW en 2030. Madrid seguiría como polo principal, con 1.105 MW potenciales, y Aragón podría llegar a 340 MW. Todo ello sobre un sistema que ya roza los 95.638 MW renovables, según Red Eléctrica, capaces de cubrir el 55,5% de la generación.

Oportunidad, pero no barra libre

España tiene bazas: recurso renovable, suelo, cable submarino internacional y una posición de puente entre Europa, África y Latinoamérica. Pero la ventaja no está garantizada.

Si los centros de datos crecen como carga industrial masiva, esa ventaja se puede perder por una red insuficiente, por estrés hídrico, por rechazo territorial, por retrasos administrativos o por una mala elección climática de las ubicaciones. La decisión de dónde instalar ya no se toma solo con un plano de fibra y un precio de suelo.

La conclusión es incómoda y útil a la vez. España tiene sol para las renovables y suelo para la IA. Lo que no tiene de sobra es red, agua y tiempo. Y esa, más que la promesa de inversión, es la variable que decidirá quién se queda con los centros de datos del futuro.

El cambio El riesgo climático entra en la decisión de inversión de los centros de datos, junto a la energía y la conectividad
La escala (AIE) ~1,5% de la electricidad mundial en 2024 (415 TWh); hasta ~945 TWh en 2030; un data center de IA equivale a 100.000 hogares
El cuello de botella Hasta el 20% de los proyectos planificados, con retraso por la red (AIE); líneas nuevas, de cuatro a ocho años
Clima y agua Costes de operación hasta +81.000 M$ en 2035 (WEF); consumo de agua ~560.000 M litros/año, hasta 1,2 billones en 2030 (MSCI)
España Gigafactoría de IA (719 M€, SETT); Iberdrola Madrid Sur (144 MW de proceso, 1 TWh/año, +2.000 M€ con Echelon); Spain DC, hasta 2.180 MW en 5 años
Decisión que habilita Elegir ubicación por red, agua, clima y seguros; o posicionarse como proveedor de energía, refrigeración, agua o resiliencia
Pendiente Verificar en fuente primaria las cifras de AIE, WEF, MSCI y Spain DC antes de publicar