Ecosistema emprendedor

Industria, salud y operaciones encabezan la nueva hornada de 124 startups de Lanzadera

Lanzadera incorpora 120 nuevas startups: el 80% ya factura y estrena metodología propia de aceleración
El 88% de las empresas seleccionadas ya está facturando antes de entrar en el programa, la edad media de sus fundadores es de 35 años y cuatro de cada diez ya habían puesto en marcha otro proyecto empresarial antes.

Hay una forma indirecta de saber hacia dónde va una economía: mirar qué están montando quienes acaban de empezar. La aceleradora Lanzadera, del grupo Marina de Empresas impulsado por Juan Roig, acaba de incorporar 124 nuevas startups a su programa, y la composición de esa hornada dice bastante.

Los sectores con mayor representación son industria, salud y operaciones. La mayoría vende a otras empresas. Y lo que predomina, según la propia aceleradora, son soluciones centradas en automatizar procesos y digitalizar sectores tradicionales.

Es decir: menos aplicación de consumo y más herramienta de trabajo.

Empresas que ya venden

El dato que más llama la atención no es tecnológico, sino de madurez. El 88% de las startups seleccionadas ya está facturando cuando entra en el programa. La edad media de los fundadores se sitúa en los 35 años y cuatro de cada diez ya habían montado antes otra empresa.

No es una hornada de proyectos de garaje. Es gente con recorrido montando la segunda o la tercera cosa.

"Las startups más maduras son las que mejor aprovechan el programa", explica Marta Nogueras, directora general de Lanzadera. "Cuando una empresa ya cuenta con una estructura sólida, procesos definidos y capacidad de ejecución, está mejor preparada para aplicar el Modelo de Calidad Total, escalar y afrontar retos estratégicos de crecimiento".

Ese modelo —importado directamente de Mercadona— es la seña de identidad metodológica de la aceleradora, que desde 2013 ha apoyado a más de 1.800 empresas y que el Financial Times sitúa por tercer año consecutivo entre los tres principales hubs de emprendimiento de España.

Los cinco problemas que quieren resolver

Dos de cada tres de las nuevas incorporaciones trabajan sobre los mismos cinco retos empresariales, y el orden es revelador.

El primero es la pérdida de tiempo en tareas manuales, administrativas y repetitivas. Detrás vienen la mejora de la toma de decisiones mediante datos, la optimización de recursos, la captación de clientes y la simplificación de procesos burocráticos.

No hay ni una sola disrupción de mercado en esa lista. Son cinco formas distintas de decir lo mismo: productividad.

Y ahí es donde el 40% que incorpora IA, automatización o robótica encaja. Entre las seleccionadas hay agentes de voz que responden llamadas comerciales, trabajadores virtuales que automatizan la administración de fábricas y distribuidoras, plataformas que convierten conocimiento operativo disperso en procesos trazables y sistemas que planifican y coordinan operaciones de campo en tiempo real.

Lo que hay para un lector industrial

Repasada la lista completa, aparecen varios nombres que interesan directamente a la industria.

En automatización y robótica: Midatec, que diseña y fabrica en Valencia tecnología para automatización industrial —sensores, visión artificial y software—; THEKER y CIS Robotics, con desarrollo de robots para procesos industriales; y Kensight, que combina estadística avanzada e IA para predecir y optimizar el rendimiento de procesos industriales.

En fabricación y materiales: Kerberos Engineering, con piezas de fibra de carbono para aeroespacial y automoción; A3D Building, que imprime edificios en 3D con hormigón y tecnología propia; Fibtray, con envasado alimentario en fibra de papel que reduce hasta un 96% el uso de plástico; y Systratec, con instrumentos para medir peso y centro de gravedad en procesos críticos donde no llegan las básculas.

En energía y agro: Suncast, con pronósticos de generación solar y eólica para el operador eléctrico; Kora, que coordina placas, baterías y climatización en el hogar; Kylia, que cruza imagen satelital con IA para agricultura; MiFood, con robots para explotaciones agrícolas; y las biotecnológicas Modoru Biotech y SymBiontics.

El cumplimiento como mercado

Hay un grupo pequeño pero significativo que merece mención aparte, porque describe una categoría que no existía hace dos años: startups cuyo mercado es la propia regulación.

Aithority centraliza documentación, evidencias y gestión de riesgos para cumplir con el Reglamento europeo de Inteligencia Artificial. NOUS desarrolla infraestructura de gobernanza para sistemas de IA, con evaluación, verificación de cumplimiento y gestión de riesgos. Y QCSolutions ayuda a las empresas a anticiparse al riesgo cuántico, identificando vulnerabilidades criptográficas —exactamente el problema que el secretario de Estado de Telecomunicaciones situaba la semana pasada en el horizonte de 2035, quince años antes de lo que se preveía hace dos—.

A ellas se suman OTAI Akham, que monitoriza entornos industriales frente a ciberataques con IA, y Singular Things, que se define como ingeniería electrónica soberana para supervisión de infraestructuras y procesos industriales, civiles y militares. Cuando la norma crea coste, crea también proveedor.

El desajuste que esto deja a la vista

Puesta al lado de lo que se discutió la semana pasada en el encuentro de AMETIC, la fotografía tiene una lectura incómoda.

Allí se constató que solo una de cada seis pymes españolas ha llevado la inteligencia artificial más allá del piloto y que la adopción en el sector industrial se queda en el 17%, frente al 100% de las startups. Aquí tenemos 124 empresas nuevas, el 40% con IA o robótica en el núcleo de su producto, dedicadas mayoritariamente a vender a otras empresas soluciones para automatizar tareas repetitivas.

La oferta se está construyendo a toda velocidad. La demanda va bastante más despacio. Y el cuello de botella que describía CEPYME en Santander —pymes sin departamento de tecnología ni capacidad para tenerlo— sigue estando exactamente entre las dos. Esa distancia es, probablemente, el mercado real de estas 124 empresas. Y también su principal riesgo.

Un campus que sigue creciendo

La incorporación llega poco después de que Marina de Empresas inaugurara un nuevo edificio que suma 7.600 metros cuadrados al campus y eleva la superficie total a 27.000. La obra ha supuesto una inversión de 25 millones de euros y sitúa por encima de los 70 millones la inversión acumulada de Juan Roig en las instalaciones.

El complejo lo completan la escuela de empresarios EDEM, presidida por Hortensia Roig, y la sociedad de inversión Angels. Las candidaturas al programa se reciben durante todo el año.