El mayor acuerdo de eficiencia energética de España impulsará el acero verde en Asturias
Moeve y ArcelorMittal han firmado un acuerdo de Certificados de Ahorro Energético por 2,1 TWh anuales, una cifra que multiplica por diez la mayor operación de este tipo registrada hasta ahora en España y que equivale a más del 5% del consumo energético de todo el Principado de Asturias.
La siderurgia es uno de los sectores más difíciles de descarbonizar del mundo. Fabricar acero exige cantidades ingentes de energía y ha dependido históricamente del carbón, lo que la convierte en una de las grandes emisoras de CO₂ y en un hueso duro de roer para cualquier estrategia climática. Por eso, cada paso real hacia un acero más limpio es una noticia relevante, y en Asturias acaba de darse uno de calado, con un acuerdo que además establece un récord nacional.
Moeve y ArcelorMittal han firmado el mayor acuerdo de Certificados de Ahorro Energético (CAE) de España, por un volumen de 2,1 TWh anuales. La cifra es difícil de exagerar: multiplica por diez la mayor operación de este tipo registrada hasta la fecha en el país, y ese ahorro energético equivale a más del 5% de todo el consumo de energía final del Principado de Asturias. El acuerdo está directamente ligado a la transformación de la producción de acero en la región.
Un acuerdo al servicio de la acería eléctrica de Gijón
El sentido de la operación se entiende al mirar qué hay detrás. ArcelorMittal está ultimando en Gijón la construcción de una nueva acería eléctrica para su división de productos largos, una infraestructura que se encuentra en su fase final. El paso del alto horno tradicional al horno eléctrico es una de las principales vías para descarbonizar la siderurgia, porque reduce drásticamente tanto el consumo de energía como las emisiones del proceso.
El impacto ambiental es notable: una vez completada la transición, la reducción alcanzará hasta un millón de toneladas de CO₂ equivalente en las emisiones de la siderurgia asturiana. En palabras de Philippe Meyran, CEO de ArcelorMittal España, "el acuerdo con Moeve ha supuesto un impulso decisivo a nuestro plan de descarbonización en la factoría de Gijón de ArcelorMittal Asturias. El resultado nos permitirá producir aceros con bajas emisiones de carbono y asegurar un futuro más sostenible para nuestra actividad. Es muy ilusionante: vamos a producir un acero con una huella de carbono significativamente más baja en Asturias".
Qué son los CAE (y por qué importan aquí)
El mecanismo que hace posible la operación merece una breve explicación, porque es poco conocido y cada vez más relevante. Los Certificados de Ahorro Energético son un instrumento que permite acreditar y poner en valor la energía que una empresa deja de consumir gracias a mejoras de eficiencia. En esencia, cada certificado equivale a un ahorro demostrado de energía, y ese ahorro puede convertirse en un activo económico que ayuda a financiar las grandes inversiones que la transición energética exige. Dicho de forma sencilla: los CAE ayudan a que salgan las cuentas de proyectos industriales caros, como una acería eléctrica, al dar valor al ahorro energético que generan.
Para Moeve, la operación consolida su posición como uno de los agentes de referencia de este mercado emergente en España. "Los certificados de ahorro energético se han convertido en una palanca clave para activar la transición energética en sectores como la siderurgia, y en Moeve queremos liderar este cambio acompañando a nuestros clientes industriales", ha señalado Carlos Barrasa, vicepresidente ejecutivo de Commercial & Clean Energies de la compañía, quien subraya la voluntad de ofrecer a la industria "soluciones energéticas sostenibles" y ayudarla a "capturar todas las ventajas de la eficiencia energética".
Una pieza más de la estrategia de descarbonización industrial
El acuerdo no es un movimiento aislado, sino parte de una apuesta más amplia de Moeve por acompañar a la industria en su transición energética, un terreno en el que la compañía ha ido tejiendo alianzas y capacidades. Esa estrategia combina distintas palancas: desde la oferta de energías más limpias hasta las herramientas digitales, como la alianza con Accenture para acelerar la descarbonización industrial con inteligencia artificial, o las grandes infraestructuras, como el muelle de 105 millones que alimentará su hub de biocombustibles en Huelva.
Detrás de esa hoja de ruta hay una visión que los propios responsables de Moeve han desarrollado en entrevista con Conecta. Carlos Aguilera, responsable de Desarrollo Comercial y Soluciones de Descarbonización, explicaba cómo la descarbonización ha dejado de ser un asunto reputacional para situarse en el centro de la estrategia y la operativa diaria de las empresas, y apuntaba precisamente a mecanismos como los Certificados de Ahorro Energético como una de las palancas que permiten sacar adelante proyectos industriales que de otro modo se frenarían por su elevada inversión inicial. Por su parte, Carlos Ayuso, director de Desarrollo Tecnológico y Proyectos de Innovación, sostiene que las tecnologías realmente transformadoras son las que responden a la vez a tres retos: descarbonización, competitividad industrial y autonomía energética. El acuerdo con ArcelorMittal encaja de lleno en esa lógica: ayuda a descarbonizar una industria intensiva en energía sin restarle competitividad, apoyándose además en un mecanismo, los CAE, que da valor económico al ahorro.
El resultado más tangible, en cualquier caso, se medirá en Asturias. Una de las siderurgias históricas de España producirá acero con una huella de carbono mucho menor, en una región con fuerte tradición industrial que encuentra en la descarbonización no una amenaza, sino una vía para reinventar y sostener su tejido productivo. Es, en pequeño, el retrato de lo que la industria pesada europea tendrá que hacer en la próxima década: seguir fabricando, pero de otra manera.