Repsol cerró el primer trimestre de 2026 con un resultado neto ajustado de 873 millones de euros, una cifra que refleja tanto la solidez de su modelo de negocio integrado como la presión de un entorno geopolítico excepcional. El estallido del conflicto en Irán ha sacudido los mercados energéticos globales, generando disrupciones físicas en el suministro —especialmente de queroseno y diésel—, incrementando la volatilidad de precios y trastocando las cadenas de suministro mundiales. El resultado neto, que incluye el efecto patrimonial positivo derivado del alza del crudo sobre el valor contable de los inventarios, ascendió a 929 millones de euros.
La compañía no tiene activos en Oriente Medio, lo que le ha permitido mantener una posición operativa estable. Sin embargo, la situación ha exigido una respuesta activa: Repsol ha destinado 1.200 millones de euros en el trimestre a aumentar sus reservas de crudo con el objetivo de maximizar la materia prima disponible y garantizar la continuidad del suministro energético en España.
Su contribución fiscal total en el periodo alcanzó los 3.350 millones de euros en más de 27 países, de los que el 73% —unos 2.450 millones— tuvo su origen en España.
Refino: flexibilidad como ventaja competitiva
El sistema integrado de refino de Repsol, compuesto por cinco refinerías en España que operan de forma interconectada las 24 horas del día, ha vuelto a demostrar ser uno de los más eficientes y flexibles de Europa. La compañía ha activado medidas para elevar su producción de queroseno entre un 15% y un 20% de cara al verano, con el objetivo de salvaguardar el suministro para la aviación y proteger una actividad tan relevante para la economía española como el turismo.
Repsol procesó en el trimestre cerca de 100 tipos de crudo distintos, con un 60% procedente de América —principalmente Estados Unidos, México y Brasil— y un 30% del norte de África, sobre todo Libia. Además, la compañía recibió en este periodo nuevos cargamentos de Venezuela, cuyo crudo pesado sus refinerías están en condiciones de transformar en gasolina, diésel y queroseno. Esta actividad da empleo directo a más de 6.500 personas en España.
Para amortiguar el impacto de la volatilidad en los consumidores, Repsol fue el primer operador en anunciar descuentos en sus estaciones de servicio tras el inicio del conflicto —como ya hizo en 2022 con la invasión rusa de Ucrania—, aplicando rebajas a través de su tarjeta Solred y la aplicación Waylet en más de 3.300 puntos de venta. En poco más de un mes, el importe de esos descuentos adicionales ha alcanzado los 35 millones de euros.
Exploración y Producción: nuevos barriles a la vista
El área de Upstream obtuvo un resultado neto ajustado de 302 millones de euros, con una producción total de 539.000 barriles equivalentes de petróleo al día (bepd). Varios proyectos estratégicos avanzan a buen ritmo.
En Brasil, el proyecto Lapa Suroeste comenzó a producir petróleo en marzo, con un potencial de 60.000 barriles brutos diarios para el yacimiento de Lapa. En Alaska, el proyecto Pikka —uno de los mayores descubrimientos terrestres en Estados Unidos de las últimas décadas— iniciará la producción en las próximas semanas, con una previsión de 80.000 barriles brutos diarios en el tercer trimestre. En Libia, Repsol se adjudicó dos nuevos bloques de exploración en la primera ronda de licencias del país en dos décadas.
En Reino Unido, la fusión entre NEO NEXT y TotalEnergies ha creado el mayor productor de petróleo y gas del Mar del Norte británico, con una producción neta prevista superior a 60.000 bepd. Para el conjunto del año, Repsol prevé una producción de entre 560.000 y 570.000 bepd, con una horquilla de entre 580.000 y 600.000 bepd en 2028.
Transformación industrial y renovables
El área Industrial registró un resultado neto ajustado de 440 millones de euros, aunque el trimestre incorpora provisiones por deterioro de 361 millones, principalmente en el negocio de Química, cuya falta de competitividad estructural en Europa se ha visto agravada por el encarecimiento de las materias primas derivado del conflicto en Oriente Medio.
En el capítulo positivo, Repsol ha comenzado esta semana la puesta en marcha de su segunda planta de combustibles renovables en España, ubicada en Puertollano, con una capacidad de producción de 200.000 toneladas anuales. Se suma a la ya operativa en Cartagena desde 2024. En paralelo, avanza el segundo electrolizador a gran escala en la refinería de Petronor, de 100 MW, reconocido como Proyecto de Interés Común Europeo y apoyado con 160 millones de fondos NextGenerationEU. Cuando esté operativo, producirá 15.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable. La capacidad renovable total en operación supera ya los 6.000 MW.
El área Cliente, por su parte, sumó 129.000 nuevos clientes de electricidad y gas en el trimestre, alcanzando los 3,2 millones en total —un 20% más interanual—, mientras que los clientes digitales de Waylet alcanzaron los 11,2 millones, un 17% más que un año antes.