El Gobierno de Asturias aprobó una inversión de 1,8 millones de euros para el desarrollo de dos bancos de pruebas avanzados para nanosatélites y motores de cohetes en la región tras la autorización del gasto plurianual, con el fin de fortalecer el ecosistema de innovación tecnológica y la diversificación industrial.
Simulación orbital y tecnología satelital
El proyecto se articuló mediante la contratación de servicios de investigación y desarrollo (I+D) para la creación de infraestructuras tecnológicas inéditas. El primer lote de la licitación incluyó el diseño de un banco de pruebas de nanosatélites que integró en un único sistema el control de orientación, la simulación solar y las condiciones de vacío. Estas capacidades permitieron el testeo de tecnología satelital vinculada a redes avanzadas de comunicaciones 5G e internet de las cosas.
La Dirección General de Innovación procedió a la licitación del contrato tras la validación presupuestaria. Mediante este sistema, la Administración buscó que las empresas locales avanzaran en la simulación orbital completa, un paso técnico necesario antes de la puesta en órbita de dispositivos experimentales.
Certificación de motores y lanzadores
El segundo lote del programa se centró en la creación de un banco de pruebas para motores de cohete orientado a pequeños lanzadores. La infraestructura cubrió necesidades de empuje de entre 1 y 20 kilogramos de fuerza y facilitó la obtención de certificaciones de la Agencia Espacial Europea (ESA). Este hito reforzó la competitividad de los centros tecnológicos asturianos en el mercado internacional del "New Space".
La contratación se realizó bajo el modelo de compra pública precomercial, instrumento que permitió compartir riesgos y beneficios entre el sector público y el privado. El objetivo consistió en impulsar el desarrollo de prototipos tecnológicos y fomentar la colaboración para generar soluciones que no existieron previamente en el mercado.
Marco legal y objetivos estratégicos
El programa se enmarcó en la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación, que incluyó la puesta en marcha de laboratorios de pruebas o "sandboxes". El proyecto contó con un plazo de ejecución de 18 meses y una financiación plurianual que cubrió los ejercicios 2026 y 2027. Con esta iniciativa, el Gobierno reforzó su apuesta por la investigación aplicada y el acceso al espacio.
El director general de Innovación, Iván Aitor Lucas, aseguró que uno de los grandes propósitos consistió en posicionar a Asturias entre las regiones pujantes de la industria espacial. El responsable destacó que la medida dotó a la comunidad de tecnologías de las que careció anteriormente, consolidando el territorio como un polo de atracción para el sector aeroespacial.