Dos de los nombres históricos de la movilidad vertical global acaban de anunciar su intención de unirse. KONE Corporation y TK Elevator (TKE) han confirmado este 29 de abril un acuerdo de combinación que, de completarse, daría lugar a uno de los mayores grupos del sector de ascensores y escaleras mecánicas del mundo. La operación implica un valor de empresa para TKE de 29.400 millones de euros y se estructura como una transacción en efectivo y acciones.
El anuncio llega desde dos frentes simultáneos: Düsseldorf, sede de TKE, y Espoo, cuartel general de KONE en Finlandia. Detrás de la transacción, además de las dos compañías protagonistas, están los fondos de capital privado Advent y Cinven, propietarios del consorcio que controla TKE desde su segregación del grupo thyssenkrupp en 2020.
Un gigante industrial con presencia en cada gran ciudad del mundo
Los números de la operación hablan por sí solos. Sobre una base ilustrativa del último ejercicio fiscal, el grupo combinado tendría unos ingresos anuales de aproximadamente 20.500 millones de euros, de los cuales alrededor del 65% procedería del negocio de servicio y modernización, el segmento de mayor recurrencia y valor añadido del sector. El EBIT ajustado combinado antes de sinergias superaría los 2.700 millones de euros.
La nueva entidad reuniría a los más de 60.000 empleados de KONE —presente en cerca de 70 países— y los aproximadamente 50.000 de TKE, con 25.000 técnicos de servicio y más de 1.000 centros de soporte repartidos por todo el planeta. En total, el grupo resultante tendría bajo su mantenimiento alrededor de 3,2 millones de unidades en todo el mundo.
Las sinergias estimadas ascienden a unos 700 millones de euros anuales, a lograr principalmente mediante una mayor densidad de las redes de servicio, la optimización de capacidades conjuntas de I+D, eficiencias en compras y ahorro en costes de estructura.
Dos trayectorias complementarias que convergen
Más allá de las cifras, la lógica industrial de la operación descansa en la complementariedad geográfica y tecnológica de ambas compañías. KONE, fundada hace más de un siglo y controlada por la familia Herlin con más del 50% de los derechos de voto, es reconocida globalmente por su excelencia en ingeniería, su plataforma de servicios conectados y su fuerte posicionamiento en digitalización e integración inteligente de edificios. TKE, por su parte, ha protagonizado una transformación notable desde su separación de thyssenkrupp: en los últimos tres años ha logrado un crecimiento de ingresos del 15% y una mejora del 50% en EBIT ajustado, con un margen que se ha expandido en torno a 370 puntos básicos en cuatro ejercicios.
Philippe Delorme, presidente y CEO de KONE, que liderará el grupo combinado, ha subrayado el alcance estratégico de la operación: la fusión aceleraría el giro estratégico hacia el servicio y la modernización, reforzando la resiliencia del negocio frente a los ciclos. Por su parte, Uday Yadav, CEO de TKE, ha destacado el respeto mutuo que existe entre ambas organizaciones tras décadas de desarrollo paralelo.
Antti Herlin, presidente del Consejo de Administración de KONE, ha respaldado la operación como una apuesta clara por la creación de valor a largo plazo, señalando que la combinación impulsaría la innovación y mejoraría la capacidad de servicio al cliente.
El momento no es casual
El sector del ascensor y la escalera mecánica atraviesa un momento de transformación estructural que hace especialmente atractiva una operación de esta escala. La urbanización acelerada, los grandes ciclos de inversión en infraestructuras, el envejecimiento del parque instalado a nivel mundial y la creciente demanda de soluciones de movilidad inteligente y conectada están redefiniendo las exigencias del mercado. Las ciudades necesitan infraestructuras más eficientes, más seguras y más inteligentes, y los clientes —tanto promotores como gestores de edificios— buscan interlocutores con músculo tecnológico y cobertura global.
Desde el lado del capital privado, tanto Advent como Cinven han valorado positivamente la operación. Ranjan Sen, socio director de Advent, ha señalado la lógica industrial de combinar dos negocios altamente complementarios, mientras que Bruno Schick, co-managing partner de Cinven, ha destacado que la fusión con KONE ofrece una oportunidad única para acelerar la trayectoria de innovación en movilidad urbana que TKE ha seguido en los últimos años. Ambos fondos mantendrán participación en el grupo combinado, lo que refleja su convicción en el potencial a largo plazo de la operación.
La transacción está sujeta a las aprobaciones regulatorias pertinentes y a la aprobación de los accionistas de KONE, y no se espera que se complete antes del segundo trimestre de 2027.