INDUSTRIA ESPACIAL

PLD Space asegura 158,9 millones de la ESA para escalar MIURA 5 y preparar el salto a MIURA Next

La Agencia Espacial Europea firma con la compañía española uno de los primeros contratos del European Launcher Challenge. El acuerdo apoyará el despliegue comercial de MIURA 5, financiará mejoras en su capacidad orbital y servirá para madurar tecnologías que posteriormente llegarán a MIURA Next.
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photo_camera PLD Space asegura 158,9 millones de la ESA para escalar MIURA 5 y preparar el salto a MIURA Next / Foto: pldspace.com

Hace apenas seis semanas, la cifra todavía era una posibilidad. PLD Space había superado la primera selección del European Launcher Challenge y podía aspirar a cerca de 169 millones de euros de apoyo europeo, pero todavía no existía una adjudicación individual que permitiera saber cuánto recibiría finalmente la compañía española.

Esa incógnita acaba de despejarse. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha firmado con PLD Space un contrato por 158,9 millones de euros dentro del European Launcher Challenge, el programa con el que Europa quiere ampliar su oferta de lanzadores comerciales y reducir la dependencia de un número limitado de operadores para acceder al espacio. El contrato estará financiado principalmente por España, con una contribución de Alemania.

La operación sitúa a PLD Space entre las primeras compañías que pasan de la preselección a la fase de ejecución efectiva del programa europeo. Pero el dinero no llegará de una sola vez: la propia ESA precisa que los participantes podrán asegurar y desbloquear los fondos conforme vayan cumpliendo los hitos establecidos en sus contratos.

Para la empresa de Elche, el acuerdo tiene además una doble utilidad. Una parte servirá para acelerar la conversión de MIURA 5 en un servicio comercial de lanzamiento recurrente. La otra permitirá desarrollar capacidades superiores del propio cohete que, en buena medida, actuarán como banco de pruebas para la siguiente generación de lanzadores de la compañía: MIURA Next.

De desarrollar un cohete a operar un servicio

El primero de esos dos bloques conecta directamente con el gran desafío que afronta actualmente PLD Space.

Como analizábamos recientemente en Conecta Industria al explicar qué le falta a MIURA 5 para pasar de cohete a servicio orbital, desarrollar el vehículo es solo una parte del camino. La compañía debe demostrar ahora que puede poner cargas en órbita con fiabilidad y transformar después esa capacidad tecnológica en una operación industrial recurrente.

El European Launcher Challenge está diseñado precisamente para acompañar ese proceso. La ESA pretende actuar como cliente de los nuevos operadores europeos y contribuir al crecimiento de sus servicios de lanzamiento, aumentando la competencia y diversificando la capacidad disponible en el continente.

En el caso de PLD Space, el contrato apoyará el despliegue comercial de MIURA 5 y su progresivo aumento de actividad. El vehículo se lanzará desde el Puerto Espacial Europeo de Kourou, en la Guayana Francesa, y está diseñado, en su configuración actual, para transportar hasta 540 kilogramos a una órbita heliosíncrona, según las especificaciones que recoge la ESA.

La compañía lleva meses preparando también el salto industrial necesario para sostener esa actividad. Su hoja de ruta contempla avanzar desde las primeras unidades hacia fabricación en serie y aumentar progresivamente la cadencia de producción durante los próximos años.

Más carga, más alcance y aterrizaje propulsivo

El segundo componente del contrato mira más allá de la configuración inicial de MIURA 5. PLD Space desarrollará nuevas capacidades que permitan atender misiones institucionales y comerciales que requieran mayor capacidad de carga y mayor alcance orbital, algo que la propia ESA identifica expresamente entre los objetivos financiados por el programa.

La compañía incluye además entre estas mejoras el desarrollo del aterrizaje propulsivo, una tecnología esencial para avanzar hacia sistemas parcialmente reutilizables.

No parte de cero. Este mismo año, PLD Space y la ESA han trabajado en ensayos del motor TEPREL-C para probar capacidades de regulación de empuje que permitan controlar la primera etapa durante su regreso y, en fases posteriores del desarrollo, encender de nuevo los motores para realizar un aterrizaje controlado.

El objetivo trasciende a MIURA 5. Buena parte de los subsistemas y tecnologías desarrollados dentro de esta ampliación de capacidades están concebidos para transferirse posteriormente a MIURA Next, la futura familia de lanzadores pesados de PLD Space.

La estrategia responde al modelo tecnológico que la empresa viene aplicando desde MIURA 1: utilizar una generación para desarrollar y validar capacidades que puedan escalar posteriormente a vehículos mayores. PLD Space ya había explicado que motores, estructuras, aviónica y procesos industriales desarrollados para MIURA 5 forman la base tecnológica sobre la que quiere construir MIURA Next.

Para Ezequiel Sánchez, presidente ejecutivo de PLD Space, la decisión de la ESA confirma “la madurez de la hoja de ruta que llevamos años construyendo”.

PLD, dentro del nuevo mapa europeo de lanzadores

PLD Space no está sola en esta carrera. La ESA ha cerrado también contratos con la alemana Isar Aerospace, por 197,8 millones de euros, y con Rocket Factory Augsburg, por 186,9 millones. El proceso contractual con la francesa MaiaSpace se encuentra todavía pendiente de completarse.

Los importes muestran la dimensión del cambio que Europa intenta introducir en su modelo de acceso al espacio. Ariane y Vega seguirán formando parte de la capacidad europea, pero la ESA quiere incorporar nuevos operadores comerciales privados que amplíen la oferta y generen competencia.

El European Launcher Challenge establece, sin embargo, una condición especialmente importante: los participantes deben demostrar que pueden alcanzar la órbita antes de 2028. Después, la ESA podrá contribuir a sus lanzamientos operativos y ayudar a acelerar su crecimiento hasta el final de la década.

Ese requisito mantiene intacto el principal desafío de PLD Space.

El contrato de 158,9 millones aporta financiación, respaldo institucional y un cliente europeo de primer nivel, pero no sustituye la demostración técnica. MIURA 5 todavía debe completar su desarrollo, superar sus campañas de ensayos y realizar con éxito su primer vuelo orbital.

Europa quiere controlar también cómo llega al espacio

La adjudicación encaja además en un movimiento europeo más amplio.

Europa está aumentando su inversión no solo en aquello que coloca en órbita, sino también en las infraestructuras necesarias para operar de forma más autónoma. Programas como IRIS², la futura infraestructura europea de comunicaciones seguras por satélite, buscan reforzar capacidades propias en comunicaciones, mientras que el European Launcher Challenge aborda una pieza anterior de la cadena: disponer de suficientes operadores europeos capaces de llevar esos sistemas al espacio.

Para España, ambos movimientos tienen además una característica poco habitual hasta hace pocos años: compañías nacionales empiezan a ocupar posiciones de responsabilidad sobre sistemas completos. Hispasat dirigirá el segmento terreno de IRIS² y PLD Space aspira ahora a consolidarse como operador europeo de lanzamiento.

El nuevo contrato no significa que ese objetivo esté conseguido. Pero sí modifica sustancialmente el punto de partida.

Cuando analizamos MIURA 5 en julio, PLD Space tenía tecnología, infraestructura, clientes y financiación, pero todavía estaba pendiente conocer cuánto respaldo concreto recibiría del gran programa europeo de nuevos lanzadores. Ahora esa pieza ya tiene cifra: 158,9 millones de euros.

La siguiente ya no se resolverá con una firma. Se resolverá en la plataforma de lanzamiento.