GESTIÓN DEL AGUA

FADE y Gijón Impulsa sitúan la gestión del agua en la estrategia empresarial con AquaSmart Transfer

Ambas entidades presentaron en Gijón los resultados de este proyecto, que ha trasladado conocimiento técnico al tejido empresarial a través de cuatro talleres entre 2025 y 2026 y apunta a la digitalización, la reutilización y la medición como claves de futuro.

La gestión del agua ha dejado de ser una cuestión meramente operativa para empezar a ocupar un lugar cada vez más relevante en la estrategia empresarial. Esa es una de las principales conclusiones que dejó la presentación de resultados de AquaSmart Transfer, el proyecto impulsado por la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y Gijón Impulsa, que se celebró esta mañana en el Edificio Impulsa del Parque Científico Tecnológico de Gijón/Xixón.

La iniciativa, financiada por Gijón Impulsa dentro de la convocatoria de incentivos al ecosistema de desarrollo empresarial 2025, supuso la segunda colaboración entre FADE y el Ayuntamiento de Gijón/Xixón en el ámbito de la gestión hídrica. El proyecto partió del diagnóstico previo realizado en AquaSmart Gijón, en el que se analizó cómo las empresas del municipio gestionaban este recurso y se identificaron los principales retos a abordar.

A partir de ese punto de partida, AquaSmart Transfer ha desarrollado cuatro talleres técnicos centrados en áreas clave: la digitalización y analítica de datos aplicadas al agua, la adaptación empresarial al cambio climático, la economía circular -con foco en la recirculación y reutilización- y la medición del ciclo del agua junto al cálculo de la huella hídrica. Un recorrido que permitió conectar el diagnóstico inicial con soluciones concretas y aplicables al entorno empresarial.

En estas sesiones participaron empresas y entidades de referencia como Sea Eight, ENCE Navia, CADASA, EDP, EMA Gijón, ArcelorMittal, Hidritec, Nubia Ingeniería, AENOR, CEOE o Sacyr Agua, junto a representantes de la administración regional y local. Los encuentros combinaron ponencias técnicas, presentación de casos reales y espacios de diálogo, favoreciendo el intercambio de conocimiento y la conexión entre experiencia práctica y visión estratégica.

Durante la jornada, Leticia Bilbao, directora del Área de Desarrollo Empresarial de FADE, puso el foco en un cambio de percepción todavía pendiente: “aunque en Asturias existe la percepción de abundancia de agua, lo cierto es que ya se han producido episodios de sequía y se prevé que puedan intensificarse en el futuro. Se trata de una comunidad con disponibilidad de agua, pero no en la medida en que habitualmente se percibe”.

En la misma línea, la vicealcaldesa de Gijón/Xixón, Ángela Pumariega, subrayó la importancia de este tipo de iniciativas para el tejido productivo local: “el objetivo de este proyecto es ayudar a nuestro tejido empresarial a ser cada vez más competitivo, y una de las claves es mejorar la eficiencia en el uso de un recurso tan esencial como el agua”. Además, incidió en que esta línea de trabajo se alinea con los objetivos de la ciudad en materia de sostenibilidad, entendida no solo desde el punto de vista ambiental, sino también económico: “es clave que el tejido empresarial mantenga una visión de futuro sólida”.

El informe final de AquaSmart Transfer apunta a varias tendencias claras. La digitalización del agua se consolida como una línea prioritaria con amplio margen de desarrollo; el cambio climático sitúa la gestión hídrica como un factor de resiliencia y continuidad operativa; la reutilización y la recirculación se presentan como opciones viables, aunque requieren un enfoque integral; y la medición y el reporte del uso del agua ganarán peso en la gestión empresarial en los próximos años.

En este contexto, el proyecto también plantea una hoja de ruta para avanzar en esta transformación. Entre sus recomendaciones destacan la necesidad de consolidar sistemas de medición y monitorización del agua en las empresas, incorporar el riesgo hídrico a la planificación estratégica, impulsar proyectos de reutilización con enfoque sistémico, prepararse para las crecientes exigencias de reporte, reforzar las capacidades técnicas y mantener espacios estables de colaboración entre empresas e instituciones.

Más allá de los resultados concretos, AquaSmart Transfer deja una idea de fondo: dado el contexto marcado por la incertidumbre climática y la presión sobre los recursos, el agua empieza a entenderse no solo como un coste o un recurso más, sino como un elemento estratégico que puede marcar la diferencia en la competitividad empresarial.