El movimiento empresarial que mide a las compañías no solo por su rentabilidad sino también por su impacto social y ambiental sigue ganando músculo en España, y Asturias es uno de los territorios donde ese crecimiento se está consolidando con más nombres relevantes. Naeco, compañía asturiana especializada en el desarrollo y fabricación de soluciones sostenibles frente al residuo plástico, ha obtenido la certificación B Corp, el reconocimiento internacional otorgado por la organización B Lab que evalúa de forma exigente el cumplimiento de estándares sociales, ambientales, de transparencia y de gobernanza.
Con este paso, Naeco se incorpora a una comunidad global de más de 10.000 empresas certificadas que comparten un objetivo común: redefinir el éxito empresarial integrando el impacto positivo como parte estructural del modelo de negocio.
"Ser B Corp no es solo un reconocimiento, es una manera de entender la empresa. Este logro refleja el compromiso de todo nuestro equipo por hacer las cosas de forma diferente, generando un impacto positivo real", explicó Antón Fernández, CEO de la compañía.
Para B Lab Spain, la entrada de Naeco refuerza un movimiento empresarial que en el ámbito industrial empieza a tener nombres propios. Lucas Hunter, director ejecutivo interino de la organización, lo expresó así: "Estamos encantados de dar la bienvenida a Naeco a esta comunidad de empresas que trabajan para reducir la desigualdad, respetar y regenerar el medio ambiente, fortalecer las comunidades y crear empleos de alta calidad con dignidad y propósito."
El mapa B Corp en Asturias: siete empresas con propósito
La entrada de Naeco eleva a siete el número de empresas asturianas con certificación B Corp activa, según el directorio oficial de B Lab Spain. Una comunidad pequeña en términos absolutos pero significativa por su diversidad sectorial y por el calibre de sus integrantes:
Capsa Food —matriz de marcas como Central Lechera Asturiana, Larsa y ATO—, que se convirtió en 2021 en la primera láctea de origen y capital español con esta certificación; Bosquia, startup asturiana financiada por la Sociedad Regional de Promoción que opera en el ámbito de la sostenibilidad regenerativa; La Newyorkina, especializada en granola artesanal sin conservantes ni colorantes y con aceite de oliva español; Cafés El Globo, dedicada a la producción y distribución de café de alta calidad con tradición en el tostado artesanal; F5 Proyectos y Arquitectura, estudio que desarrolla proyectos arquitectónicos con criterios de sostenibilidad y sensibilidad ambiental; Taxus Medio Ambiente, consultora ambiental certificada en noviembre de 2025 que integra ciencia, tecnología e innovación al servicio de la sostenibilidad y la biodiversidad; y la propia Naeco, última incorporación.
Industria alimentaria, consultoría ambiental, arquitectura, industria del reciclaje, startups de sostenibilidad: un mapa que refleja que el movimiento B Corp en Asturias no responde a un patrón sectorial, sino a una decisión estratégica que distintas compañías están tomando en momentos y por motivos diferentes.
El movimiento crece en España con estándares más exigentes
Los datos macro confirman que el movimiento está en plena expansión a nivel nacional. Según el balance presentado en febrero de 2026 por B Lab Spain con motivo de su décimo aniversario en España, la comunidad B Corp en el país reúne ya a 334 empresas certificadas, un 18% más que el año anterior, y supera las 14.000 organizaciones que utilizan los estándares de B Lab para medir y gestionar su impacto, tras crecer un 28% respecto a 2024.
En conjunto, las B Corp españolas rozan los 16.000 millones de euros de facturación agregada y generan más de 44.000 empleos, cifras que reflejan la madurez del movimiento más allá de su dimensión simbólica.
El año 2026 marcará además un punto de inflexión para la certificación. La entrada en vigor de los nuevos estándares V2.1, sensiblemente más exigentes que los actuales, busca acelerar la transición hacia modelos empresariales más inclusivos, equitativos y regenerativos. Para las empresas que ya están certificadas —como las siete asturianas—, esto supondrá un nuevo nivel de exigencia en sus próximas reevaluaciones, que se realizan cada tres años.
Naeco: economía circular como modelo industrial
El caso concreto de Naeco encaja en una de las líneas en las que el movimiento B Corp tiene más recorrido aplicado: la economía circular industrial. La compañía asturiana opera en uno de los frentes más urgentes de la sostenibilidad —el del residuo plástico— con un planteamiento que combina innovación, modelo de negocio y propósito. Desarrolla soluciones para reducir el impacto ambiental de los materiales plásticos y evitar que terminen en vertederos o en la naturaleza, una misión que conecta directamente con la lógica del movimiento B Corp.
Desde la compañía subrayan que la certificación no es un punto de llegada sino el inicio de una nueva etapa de mejora continua y generación de valor para sus grupos de interés. Y apuntan a algo que va más allá de la propia certificación: la voluntad de contribuir activamente al desarrollo de una comunidad empresarial más conectada en Asturias, fomentando la colaboración entre organizaciones que comparten una misma visión de futuro.
Es exactamente la lógica de fondo del movimiento B Corp en todo el mundo: no operar como islas, sino como red. Y en Asturias, con siete nombres en la lista, esa red empieza a tener consistencia suficiente para empezar a notarse.

