Tecnología y crecimiento

Izertis compra ANZEN y entra en defensa y aeroespacial tras cerrar 133,5 millones de financiación

  • La consultora tecnológica asturiana, cotizada en el Mercado Continuo, ha encadenado en cuatro meses unos resultados récord de 166,9 millones de ingresos, tres adquisiciones —ACKstorm, SADE y ahora ANZEN Engineering—, la aprobación de más capacidad financiera por la Junta y un crédito sindicado de 133,5 millones a seis años.

Pablo Martín, CEO de Izertis, en el toque de campana conmemorativo del aniversario / Cedida
photo_camera Pablo Martín, CEO de Izertis, en el toque de campana conmemorativo del aniversario / Cedida

Marzo: resultados récord. Abril: dos adquisiciones. Mayo: la Junta aprueba más capital y más deuda. Junio: un crédito sindicado de 133,5 millones y, pocos días después, una tercera compra que abre a la compañía las puertas de la defensa y el sector aeroespacial. Cinco movimientos en cuatro meses que, leídos en secuencia, cuentan la historia de una empresa que está acelerando su plan de crecimiento con una velocidad y una disciplina que rara vez se ven en el sector tecnológico español.

Izertis, la consultora tecnológica fundada en Gijón y cotizada en el Mercado Continuo, ha cerrado la compra del 51% de ANZEN Engineering, una compañía internacional de ingeniería especializada en el desarrollo, certificación y seguridad de sistemas críticos para los sectores aeroespacial y de defensa. Es su tercera adquisición de 2026 y la pieza más reciente de un plan de crecimiento que lleva meses ejecutándose a ritmo sostenido.

La operación que abre la puerta de la defensa

ANZEN no es una compra más. Es la entrada de Izertis en uno de los sectores más estratégicos y con mayores barreras de entrada del momento: la Defensa, Aeroespacial y Seguridad (área DAS), una de las tres grandes verticales por las que apuesta el grupo junto a Life Sciences y BFSI (banca, servicios financieros y seguros).

Fundada en 2019, ANZEN aporta capacidades muy especializadas: seguridad, fiabilidad, certificación, aeronavegabilidad civil y militar, ciberseguridad aplicada a plataformas aeroespaciales y de defensa, y robustez de sistemas espaciales. Competencias que se aplican a programas de defensa, aeronaves civiles y militares, drones, satélites, lanzadores y sistemas terrestres. La compañía cuenta con unos 80 profesionales y sedes en Madrid, Lucerna, Múnich y Washington D.C., con el 85% de su actividad procedente de proyectos internacionales y colaboraciones en programas vinculados a Boeing, Airbus y la Agencia Espacial Europea.

El encaje estratégico es evidente. El área DAS representó cerca del 10% de la facturación de Izertis en 2025 y la previsión es que alcance alrededor del 15% al cierre de este ejercicio. "Defensa, Aeroespacial y Seguridad exigen capacidades muy concretas, con barreras de entrada elevadas y una necesidad creciente de tecnología, ingeniería, certificación, ciberseguridad e inteligencia artificial", señala Pablo Martín, presidente y CEO de Izertis. "ANZEN nos aporta conocimiento experto, presencia internacional y una posición diferencial en programas estratégicos."

ANZEN tiene además una carta de presentación singular: es la compañía española mejor posicionada en el Financial Times 1000, el ranking de las empresas europeas que más crecen, donde también figura Izertis. Y ha sido reconocida como la primera del sector aeroespacial y defensa entre las empresas europeas que más han crecido en los últimos tres años. Su trayectoria es de manual: de facturar 75.000 euros a 5,62 millones en 2025, con previsión cercana a los 10 millones este año y un objetivo de 30 millones en 2030, todo con un modelo de crecimiento 100% orgánico y sin rondas de inversión externas.

Para Pablo de la Cruz Greciet, CEO de ANZEN, la integración "nos permite contar con una estructura sólida que nos respalda, mayor capacidad de acceso a programas y contratos de mayor envergadura, y reforzar nuestra posición como socio fiable". Y subraya la complementariedad: "Compartimos con Izertis la filosofía de centrarnos en las áreas de mayor valor, y sus capacidades en inteligencia artificial y ciberseguridad refuerzan nuestras competencias."

Los resultados de 2025: la base que lo hace posible

Toda esta secuencia de operaciones necesita unos fundamentales que la sostengan. Los de Izertis están en los resultados de 2025: 166,9 millones de euros de ingresos y 24,1 millones de EBITDA normalizado, con mejora de márgenes y refuerzo de liquidez.

Izertis ha pasado de facturar 30 millones hace cinco años a superar los 166 en 2025. No es crecimiento orgánico puro: es el resultado de una estrategia deliberada de adquisiciones —más de 20 desde su salida a bolsa— que ha ido sumando capacidades, mercados y clientes. La empresa opera ya en España, Portugal, Reino Unido, Italia, Alemania, Colombia y México, con más de 1.800 profesionales y un catálogo que abarca software, consultoría, cloud, ciberseguridad e inteligencia artificial.

ACKstorm y SADE: las dos compras de abril

Antes de ANZEN, Izertis ejecutó en abril sus dos primeras adquisiciones de 2026. ACKstorm, empresa catalana especializada en cloud-native con los máximos reconocimientos de Google y AWS, reforzó la capacidad del grupo en infraestructura cloud. SADE, consultora madrileña con foco en soluciones tecnológicas para industria y energía, aportó capacidades complementarias.

Las tres compras de 2026 responden al mismo patrón: empresas rentables, con equipo consolidado, especializadas en un nicho concreto y con capacidad de integrarse rápidamente. No son apuestas especulativas: son piezas que encajan en un mapa previamente definido de capacidades y mercados.

Mayo: la Junta da luz verde al siguiente ciclo

La Junta General de Accionistas de mayo respaldó formalmente la estrategia. Los accionistas aprobaron nuevas operaciones de financiación, una ampliación de capital que dota a la empresa de más capacidad para ejecutar adquisiciones y la incorporación de Isabel Lozano Fernández como nueva consejera independiente, un perfil que refuerza la gobernanza del consejo en un momento donde la escala del grupo exige más capacidades de supervisión.

133,5 millones a seis años: la munición para seguir comprando

La financiación sindicada cerrada en junio es la traducción financiera de todo lo anterior. 133,5 millones de euros a seis años, destinados a reforzar la estructura de capital, optimizar la deuda existente y disponer de capacidad para ejecutar nuevas adquisiciones sin depender de operaciones puntuales cada vez que aparezca una oportunidad. La compra de ANZEN, anunciada apenas tres días después, demuestra que esa capacidad no era teórica.

Es una operación que solo se cierra con unos resultados sólidos detrás, una trayectoria de adquisiciones exitosas y un plan de negocio creíble. La banca no presta 133,5 millones a seis años sin estar convencida de que el modelo funciona.

Rumbo a los 500 millones en 2030

Todos estos movimientos tienen un destino declarado: el Business Plan 2030 de Izertis, que fija como objetivo alcanzar 500 millones de euros de ingresos y un EBITDA normalizado de 65 millones. Un plan apoyado en tres palancas: crecimiento orgánico e inorgánico, impulso de la internacionalización y desarrollo de capacidades en ciberseguridad, datos e inteligencia artificial.

La estrategia se articula en torno a tres grandes verticales sectoriales —Defensa, Aeroespacial y Seguridad; Life Sciences; y BFSI— que comparten las mismas características: mercados de alta exigencia, fuerte componente regulatorio, necesidad de conocimiento funcional especializado y demanda creciente de tecnología avanzada. ANZEN refuerza la primera de ellas justo cuando el gasto europeo en defensa está en máximos históricos.

De Gijón al Mercado Continuo y de ahí a Europa

La trayectoria de Izertis tiene una lectura que va más allá de los resultados trimestrales. Es una empresa fundada en Asturias que ha pasado de competir en el mercado local a cotizar en el Mercado Continuo y a ejecutar una estrategia de expansión europea mediante adquisiciones. Un camino que en España han recorrido muy pocas tecnológicas y que en Asturias no tiene precedentes comparables.

El reto que tiene por delante es el mismo que tienen todas las empresas que crecen por adquisiciones: integrar lo comprado sin perder eficiencia, mantener la cultura de grupo mientras se suman culturas empresariales muy distintas y demostrar que el crecimiento genera valor real, no solo tamaño. Los próximos trimestres dirán si la velocidad de ejecución se sostiene y si el camino hacia los 500 millones de 2030 se cumple al ritmo previsto.