Mujer e Ingeniería: cinco conversaciones que reflejan por qué el talento se ha convertido en uno de los grandes retos para la industria

El talento se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad para la industria y, al mismo tiempo, en uno de sus mayores desafíos. Con esa idea como hilo conductor, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales del Principado de Asturias (COIIAS) celebró el pasado viernes 26 de junio, en el espacio Circus de Oviedo, la V edición de Mujer e Ingeniería, un encuentro que reunió a profesionales de la ingeniería, empresas, expertas en gestión de personas y emprendedoras para analizar cómo atraer más mujeres a las disciplinas técnicas, fidelizar el talento y adaptar las organizaciones a las nuevas expectativas de los profesionales.

Estas fueron algunas de las principales reflexiones que dejó la jornada:

1. El reto ya no es solo captar talento, sino conseguir que quiera quedarse

La escasez de perfiles técnicos especializados fue una de las ideas más repetidas durante el encuentro. Sin embargo, el debate fue un paso más allá: las empresas ya no solo compiten por incorporar profesionales, sino por ofrecer un entorno en el que quieran desarrollar su carrera.

Desde su experiencia al frente de Randstad Asturias, Lucía Cazorla aseguró que "estamos viviendo una transformación radical del panorama laboral. Hay una implementación agilísima de la digitalización y esa velocidad es muy superior a la tasa de graduados técnicos que entran al mercado laboral", lo que sitúa a las organizaciones ante un importante reto de captación y fidelización.

En ese nuevo escenario, explicó que las prioridades de los profesionales también han cambiado. "Las nuevas generaciones siguen valorando una carrera sólida y un buen salario, pero ahora hacen una valoración de la empresa desde una perspectiva más global: buscan flexibilidad, políticas de conciliación, alinear sus valores con el propósito de la empresa y líderes cercanos."

2. Las entrevistas ya no son un examen: las empresas también tienen que convencer

La conversación continuó desde la perspectiva de quienes gestionan equipos dentro de las empresas. Maite Álvarez, responsable de Diseño Organizativo y Desarrollo de Personas en Cosermo, y Elena Arce, responsable de personas en Samo Industrial, coincidieron en que los procesos de selección han cambiado por completo.

"Hay un cambio de paradigma total. Antes la empresa ofrecía y si te parecía bien, estupendo. Ahora tiene que haber una escucha mutua", señalaron durante la mesa redonda.

Ese cambio obliga también a revisar la forma en que las organizaciones presentan sus proyectos y construyen relaciones con los candidatos. "Las empresas tenemos que cambiar nuestros procesos de selección para intentar encontrar ese enganche", afirmaron, recordando además que el compromiso debe construirse en ambas direcciones. "La flexibilidad que nos están pidiendo los trabajadores también tenemos que pedírsela a ellos porque los proyectos van a tener que cambiar."

3. Emprender también significa aprender a conciliar

La jornada comenzó con la conversación entre las ingenieras emprendedoras Nuria Jove, directora de Proyectos en ingenerway.com; y Ana Pérez, directora de Gestión en Ingenium, que compartieron cómo fueron los primeros años de sus empresas y las dificultades para sacar adelante un proyecto propio sin renunciar a la vida familiar.

Nuria Jove recordó unos inicios marcados por la incertidumbre y por una conciliación improvisada. "Al final, siendo autónoma, no metes a nadie; yo bajaba con la niña a la oficina, me llevaba el portátil a casa por la noche... fue un caos".

Con el paso del tiempo, explicó, encontraron una forma de organizarse que le permitió compatibilizar ambas facetas. "Yo puedo decir que tengo éxito profesional y personal porque el 90% de los días de mi vida he podido comer con mis hijos, asistir a la mayoría de sus eventos".

Ana Pérez, por su parte, trasladó a los asistentes a los orígenes de su empresa, cuando fabricar dispositivos electrónicos significaba convertir la propia casa en una pequeña fábrica. "Al principio, los prototipos los fabricábamos en el baño", recordó entre risas. Después llegaría una escena que resumió perfectamente aquellos comienzos: "Mi familia me ayudaba metiendo componentes y yo soldando viendo la tele; teníamos una cadena de producción en el salón".

4. Más mujeres en ingeniería sigue siendo una asignatura pendiente

El encuentro volvió a poner sobre la mesa la necesidad de seguir impulsando vocaciones técnicas entre las más jóvenes.

Durante la apertura, el representante del COIIAS Juan Carlos recordó que el colegio cuenta con cerca de 2.200 colegiados, de los que alrededor de 400 son mujeres, y resumió el objetivo de iniciativas como esta con una idea sencilla: "Lo que intentamos es hacer normal lo que debería ser normal".

Una reflexión que enlazó con la intervención del profesor de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, Ramón Rubio, quien apuntó que las mujeres representan actualmente entre un 20% y un 25% del alumnado en muchas titulaciones técnicas.

"Sí hay algo de exposición de las chicas en periodo escolar a que en bachillerato no escojan la parte técnica porque se les fue sembrando el 'esto no es para ti'", explicó, antes de lanzar otra reflexión sobre el mercado laboral: "Se va cambiando lo de escasez de talento por escasez de recursos para atrapar talento".

5. La conciliación ya no se entiende sin corresponsabilidad

Aunque el talento centró la jornada, uno de los debates que más participación generó fue el de la conciliación. A partir de las experiencias compartidas por las emprendedoras, la conversación derivó hacia el reparto de responsabilidades dentro del ámbito familiar.

Entre las intervenciones del público surgieron varias reflexiones que resumieron el sentir de muchas asistentes. "Como no impliques a la pareja, te cae todo", comentó una de ellas, mientras otra añadía que "es verdad que a las mujeres, de base, nos cuesta soltar. Nos cuesta decir 'oye, esto lo haces tú' o 'esto ya no me toca'. Y eso también hay que entrenarlo".

Una conversación que dejó claro que avanzar en la incorporación de mujeres a la ingeniería también implica seguir transformando la forma en que se entiende la conciliación y el desarrollo profesional.

Más allá de las cifras o de las experiencias individuales, la jornada organizada por el COIIAS dejó una conclusión compartida: el reto del talento ya forma parte de la estrategia empresarial. Atraer más mujeres hacia las carreras técnicas, adaptar las organizaciones a las nuevas expectativas profesionales y generar entornos donde ese talento quiera quedarse son tres desafíos que, según coincidieron las participantes, marcarán buena parte del futuro de la industria.