Un 50% más de empleo en doce meses. De 69 a 101 millones de facturación. De 135 a 159 empresas tecnológicas. Son los números que deja el ecosistema tech navarro en 2025 según el Informe Regional de Empresas Tech e Innovadoras de la Comunidad Foral de Navarra 2026, elaborado por Scoutyn junto a CEIN (Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra). Cifras que, en un territorio de 660.000 habitantes, adquieren una dimensión que los grandes hubs no pueden replicar: aquí se conoce a cada empresa, cada ronda tiene nombre y apellidos y el ecosistema cabe en una sala.
Pero lo más interesante del caso navarro no son los porcentajes de crecimiento, sino lo que hay detrás de ellos: un ecosistema que no intenta competir con Madrid o Barcelona en volumen, sino que ha construido una especialización sectorial profundamente vinculada a su tejido industrial y científico.
Un perfil que no se parece a ningún otro
Mientras los grandes ecosistemas españoles están dominados por SaaS, fintech y marketplaces, Navarra ha consolidado un perfil radicalmente distinto. eHealth se posiciona como el principal vertical tecnológico con 22 empresas, seguido por energía, agrotech, biotech y foodtech. Son sectores que responden directamente a las fortalezas industriales del territorio: un sistema sanitario con tradición investigadora, una industria agroalimentaria de primer nivel, un sector energético renovable consolidado y centros de investigación con capacidad de transferencia real.
Esa especialización tiene una consecuencia económica concreta. Las 11 scaleups identificadas en el informe —empresas que han superado la fase de startup y están escalando— generan más de 429 empleos y facturan conjuntamente más de 45 millones de euros, con una media superior a los 4,1 millones por empresa. No son startups de garaje: son compañías con tracción industrial real.
En inversión, las startups navarras captaron más de 17,4 millones de euros en 2025. La ronda más relevante fue la de MOA Foodtech con 14,8 millones, seguida por las operaciones de Fuvex, Genbioma y Muxu. Cuatro nombres que reflejan exactamente el perfil del ecosistema: alimentación, drones, biotecnología y tecnología aplicada.
Pamplona como centro y polos emergentes en Noáin y Tudela
Pamplona concentra el grueso del ecosistema con 55 empresas tecnológicas, más de 360 empleos y cerca de 22 millones de euros de facturación anual. Pero el mapa no se agota en la capital. Noáin —donde se ubica el propio CEIN— y Tudela funcionan como polos complementarios con una fuerte vinculación a industria, alimentación y energía, reflejando un ecosistema que no está centralizado en un único punto sino distribuido en torno a las capacidades productivas del territorio.
El andamiaje institucional que sostiene ese ecosistema incluye a CEIN, SODENA (la sociedad de desarrollo del Gobierno foral), la Universidad de Navarra, la Universidad Pública de Navarra y una red de centros tecnológicos que han permitido construir un modelo con una de las mayores tasas de consolidación empresarial de Europa, según el propio informe. La proximidad entre investigación, empresa y administración en un territorio compacto actúa como ventaja competitiva: la transferencia tecnológica funciona mejor cuando los actores se conocen personalmente.
El dato nacional: la IA se triplica en España
El informe incluye además datos nacionales que completan el panorama. España alcanzó en 2025 un total de 10.294 empresas tech e innovadoras, un 20% más que las 8.580 registradas en 2024. El empleo generado creció un 27% hasta los 137.042 puestos de trabajo y la facturación conjunta superó los 19.442 millones de euros, un 30% más.
El dato más llamativo a nivel sectorial es la explosión de la inteligencia artificial: de 309 empresas de IA en 2024 a 959 en 2025, un crecimiento del 210% que convierte a la IA en la categoría con mayor aceleración de todo el ecosistema español. SaaS y eHealth completan el podio de verticales con mayor volumen de compañías.
En inversión, el ecosistema español captó 3.210 millones de euros en 327 operaciones durante 2025, superando los registros del año anterior. Madrid y Cataluña siguen liderando, con Cataluña a la cabeza en número de empresas y Madrid en empleo y facturación.
Una sombra persiste: la brecha de género se mantiene estancada. Las mujeres representan únicamente el 17% de las personas fundadoras de empresas tecnológicas, exactamente el mismo porcentaje que en 2024. Un dato que, en un ecosistema que crece al 20% anual en prácticamente todo lo demás, resulta especialmente difícil de justificar.


