La red eléctrica que hoy gestionamos fue diseñada para un mundo que ya no existe. Concebida hace más de un siglo para un sistema centralizado, con grandes centrales despachables y flujos de energía predecibles, esa infraestructura tiene que operar ahora en un entorno radicalmente distinto: millones de paneles solares, vehículos eléctricos, bombas de calor y baterías distribuidos por toda la red, generando flujos bidireccionales e intermitentes que exigen una capacidad de gestión completamente nueva.
Para responder a ese reto, Plexigrid ha inaugurado este 7 de mayo el Centro de Control del Futuro, un laboratorio de inteligencia artificial aplicada a las redes eléctricas de distribución ubicado en la Cátedra Plexigrid del Campus de Gijón de la Universidad de Oviedo. El acto reunió a autoridades institucionales, representantes del sector eléctrico y del ámbito académico, y contó con la presencia del consejero de Ciencia, Industria y Empleo del Principado de Asturias, Borja Sánchez; el director general del IDAE, Miguel Rodrigo; la presidenta de aelēc, Marina Serrano; y el consejero de la CNMC, Josep Maria Salas, entre otros.
Un banco de pruebas para la red del siglo XXI
El Centro de Control del Futuro no es un centro de operaciones convencional. Su función es servir como entorno de validación y demostración de las tecnologías que definirán la gestión de las redes de distribución en la próxima década: visibilidad total de la red en tiempo real, control dinámico, gestión automatizada de la flexibilidad, estimación de estado, prognosis y soporte a la decisión basado en inteligencia artificial.
"No es un centro de control al uso: es un laboratorio vivo donde ensayamos las tecnologías que harán posible operar redes más renovables, más electrificadas y con mayor presencia de recursos distribuidos. Todo lo que probamos aquí termina llegando a las redes reales de nuestros clientes", explicó Pablo Arboleya, cofundador y CTO de Plexigrid y catedrático de la Universidad de Oviedo.
El proyecto cuenta con el respaldo financiero del IDAE, que ha destinado 1,2 millones de euros a través de su línea de Nuevos Modelos de Negocio. Para Miguel Rodrigo, director general del organismo, la iniciativa es una señal clara del momento que vive España en materia de innovación energética: "Esta iniciativa es una prueba de que España está viviendo una auténtica revolución en términos de I+D+i y de que abrimos camino, asomándonos al futuro de la inteligencia artificial aplicada a las redes y al sistema eléctrico."
Plexigrid: software para operar la transición energética
Detrás del Centro de Control del Futuro hay una empresa que en apenas cinco años ha construido una posición relevante en el mercado global de software para redes eléctricas. Plexigrid, fundada en 2020, opera hoy en Europa, América y Oceanía con más de 35 empresas distribuidoras eléctricas, principalmente aquellas más avanzadas en gestión de la flexibilidad y transformación digital de sus infraestructuras. Su plataforma combina gemelos digitales, modelos avanzados e inteligencia artificial para ayudar a los operadores a planificar, operar y extraer valor de sus redes.
Para Alberto Méndez, cofundador y CEO de la compañía, el nuevo centro es la materialización física de su visión sobre la gestión de red: "Queremos que desde este centro de control se irradie una nueva manera de operar las redes, y que se convierta en una referencia global para los operadores de distribución que lideran la transición energética."
El proyecto exporta además un modelo que ya funciona en 11 países, lo que refuerza tanto la competitividad de la industria nacional como el liderazgo internacional de los operadores españoles en un sector en plena transformación.
Codesarrollo abierto a escala global
Más allá de su función como laboratorio interno de Plexigrid, el Centro de Control del Futuro nace con vocación de espacio abierto: investigadores, ingenieros, fabricantes, operadores y reguladores de todo el mundo podrán participar en su ecosistema de codesarrollo. Una apuesta que refuerza el vínculo entre la empresa y la Universidad de Oviedo, y que convierte al Campus de Gijón en un nodo activo dentro de la red global de innovación en sistemas eléctricos distribuidos.