La computación cuántica ya no es solo un campo de investigación teórica. Es una tecnología con aplicaciones reales en optimización, simulación avanzada y ciberseguridad, y los territorios que construyan hoy su ecosistema científico y empresarial en torno a ella tendrán ventaja cuando el mercado madure. Asturias ha decidido no llegar tarde.
CTIC Centro Tecnológico y el grupo de investigación Quantum and High Performance Computing (QHPC) de la Universidad de Oviedo han presentado hoy Quantum Asturias, una alianza que formaliza y articula el ecosistema regional de tecnologías cuánticas con un objetivo concreto: acortar el camino entre la investigación y la aplicación real en las empresas. No es un punto de partida, sino la consolidación de un trabajo que ambas instituciones llevan años desarrollando. Es, en palabras de Pablo Coca, director general de CTIC, "visibilizar las capacidades diferenciales que tenemos en Asturias en estas tecnologías disruptivas y afianzar la posición que ya tiene ganada nuestra región en el ecosistema nacional."
Un polo emergente con reconocimiento nacional
El aval externo es significativo. La Estrategia de Tecnologías Cuánticas de España ya identifica a Asturias como uno de los cinco polos emergentes del país en este ámbito, junto a otros territorios con tradición investigadora más consolidada. Ese reconocimiento no es casual: es el resultado de años de trabajo en proyectos de computación cuántica con instituciones de primer nivel internacional, entre ellas el CERN en Ginebra, la ETH Zurich, la EPFL de Lausanne, la Universidad de Harvard y la Universidad de Cambridge.
A escala nacional, CTIC coordina ARQADE, la Red Cervera de Centros Tecnológicos de Excelencia en Computación Cuántica, que suma capacidades junto a centros de Galicia, Cataluña, Castilla y León y la Comunidad Valenciana para desarrollar una hoja de ruta común orientada a una computación cuántica accesible y con aplicación dual en defensa y sectores estratégicos.
De la universidad a la empresa: el reto de la transferencia
Quantum Asturias nace con una convicción clara sobre dónde está el verdadero reto de la computación cuántica en este momento: no en la investigación básica, sino en el tramo que va de los laboratorios a las empresas. José Ranilla, responsable del grupo QHPC de la Universidad de Oviedo, señala que la alianza "facilita el desarrollo de proyectos conjuntos, la generación de nuevo conocimiento y la captación de financiación para el desarrollo y aplicación de las tecnologías cuánticas", y subraya que la proximidad entre la universidad, CTIC y otros agentes del ecosistema regional —como el Centro de Investigación en Nanomateriales y Nanotecnología (CINN-CSIC) o el Clúster TIC de Asturias— es un activo diferencial que permite avanzar con mayor rapidez que en territorios donde esos agentes están más dispersos.
La alianza está diseñada como una estructura abierta: a CTIC y la Universidad de Oviedo se irán incorporando progresivamente otras empresas, centros de investigación y clústeres que ya forman parte del ecosistema asturiano en tecnologías cuánticas.
Formación cuántica desde el grado hasta la empresa
Quantum Asturias tiene también una dimensión educativa que va más allá de la divulgación. La Universidad de Oviedo ya imparte asignaturas de tecnologías cuánticas en grado y máster, ha publicado libros de texto específicos sobre la materia y ha puesto en marcha una microcredencial de Introducción a la Computación Cuántica, financiada por la Cátedra CTIC para la Transformación Digital y por la Consejería de Presidencia del Principado de Asturias. La formación de talento propio en una tecnología que todavía escasea globalmente es, en sí misma, una ventaja competitiva para el ecosistema regional.


