La inversión en defensa y tecnología dual está generando en España una ola de actividad industrial que va mucho más allá de los grandes contratos públicos. Indra Group lo ha demostrado este lunes en Barcelona, donde ha celebrado su IV Encuentro del Ecosistema de la Industria Nacional de Defensa con la presencia de más de 200 empresas, pymes, startups, universidades y centros de investigación catalanes, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y los secretarios de Estado de Defensa e Industria.
El evento ha servido de marco para presentar el Plan de Crecimiento e Inversión en Cataluña de la compañía, formalizar 19 acuerdos estratégicos con empresas del ecosistema tecnológico regional y lanzar un mensaje inequívoco: Indra apuesta por Cataluña como uno de sus grandes polos de expansión industrial en el contexto de los Programas Especiales de Modernización (PEM) del Ministerio de Defensa.
1.500 empleos y 550 millones de negocio para 2027
Los números del plan son concretos. Indra Group prevé crear 1.500 nuevos empleos en Barcelona, Tarragona, Girona y Lleida hasta alcanzar los 5.000 profesionales altamente cualificados en 2027, lo que la consolidaría como la primera empresa tecnológica por empleo en Cataluña. En paralelo, el grupo aspira a multiplicar por 1,5 sus ventas generadas desde el territorio, superando los 550 millones de euros de negocio gestionado para clientes de todo el mundo.
El consejero delegado, José Vicente de los Mozos, fue directo al detallar las cifras: "Apostamos por el tejido industrial catalán que destaca por su excelencia y sus capacidades innovadoras y, al mismo tiempo, estamos comprometidos con generar en menos de un año 1.500 nuevos empleos de calidad."
El plan se articula sobre cinco sectores prioritarios: espacio y comunicaciones; ciberseguridad; ciberdefensa y seguridad integral; vehículos terrestres; y digitalización de la industria y las administraciones públicas. Tres ejes transversales lo vertebran: tecnología, talento y relación con la sociedad civil.
19 alianzas con el ecosistema tecnológico catalán
Más allá de los objetivos cuantitativos, el encuentro ha dejado resultados tangibles en forma de nuevas alianzas. Indra Group ha formalizado 19 acuerdos estratégicos con empresas, centros de investigación y startups catalanas con capacidades en tecnologías duales, ciberseguridad y espacio, tres de las áreas más críticas para los PEM.
Entre los nuevos socios figuran entidades de primer nivel del ecosistema tecnológico catalán: el Barcelona Supercomputing Center (BSC), con sus capacidades en supercomputación e inteligencia artificial; el centro de telecomunicaciones CTTC; el centro de innovación digital i2CAT; el Institut d'Estudis Espacials de Catalunya (IEEC); y startups de tecnología cuántica como QUSIDE y LuxQuanta, especializada en criptografía cuántica. Se suman también empresas de fabricación avanzada, ingeniería aeroespacial, propulsión espacial, ciberseguridad y electrónica de precisión.
Con estas nuevas incorporaciones, el ecosistema colaborativo de Indra en Cataluña supera las 350 entidades, de las cuales 130 están vinculadas a seguridad y defensa. A nivel nacional, la compañía concentra el 64% de sus compras en empresas españolas de un total de 1.000 aliadas, cifra que asciende al 76,8% cuando se trata específicamente de la cadena de suministro de defensa.
El momento de la industria de defensa española
El presidente de Indra Group, Ángel Simón, situó el plan en un contexto más amplio: el de una Europa que necesita reforzar su autonomía estratégica y su base industrial para no depender de terceros en sectores críticos. "Indra está preparada para liderar este reto como socio fiable de las instituciones y empresa tractora de la industria, impulsando en Cataluña y otros territorios proyectos que generen capacidades estratégicas, empleo cualificado y oportunidades para los jóvenes", afirmó.
El plan catalán es una extensión territorial del plan estratégico global de Indra, Leading the Future, orientado a consolidar al grupo como referente nacional en tecnología y defensa con un papel clave en la seguridad y soberanía europea. El ecosistema que Indra está construyendo en Cataluña —con el BSC, startups de computación cuántica, empresas aeroespaciales y centros de ciberseguridad— refleja exactamente esa ambición: no solo ejecutar contratos de defensa, sino construir una cadena de valor tecnológica capaz de competir a escala europea.





